Mis mejores deseos 2012 para Rajoy.

Publicado enero 1, 2012 por molusco
Categorías: Calidad de los servicios, Crisis en la UE, Reforma laboral y economía.

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En especial, para que no sea “un rajao”.

España está viviendo una grave crisis económica, mucho mayor que la que sufre el resto del mundo. El mayor índice de paro del mundo y los míseros salarios con los que funciona el país son suficientemente reveladores. Es innecesario entrar en más detalle. El efecto inmobiliario está siendo devastador dada nuestra exposición a este sector. Todo se inició por unos tipos bajos  prolongados hasta el absurdo, que auspició una gran inflación de estos activos, con efectos multiplicados por  aquellas ya famosas malas prácticas financieras. Pero en cualquier caso, el elemento básico y catalizador de esta hecatombe ha sido de forma clara, la evolución y diferencia de valor de los activos inmobiliarios, que han acabado con el crédito, sus avales y el exceso de endeudamiento, fundamentalmente privado…  y en consecuencia con toda actividad económica.

Pero aún así siendo España el indiscutible país más inmobiliario del mundo  y por tanto más sensible a los efectos de esta crisis, el problema que ataca a este país desde mi punto de vista no procede de lo inmobiliario, ni de la la crisis financiera, ni la del crédito, ni siquiera del euro o del endeudamiento del país o de los otros de la zona euro… da igual cómo queramos llamarlo ya que todo está relacionado,  pero estos no son los verdaderos problemas que se presentan en nuestro país. Por cierto, a propósito del endeudamiento hay que decir que en España hay respaldo patrimonial. Aquí no suele ocurrir como en otros países, que gastan el dinero antes de tenerlo, así como tampoco tenemos ese espíritu de riesgo asociado a la inversión o a la actividad empresarial, como en países anglosajones y americanos, con todo lo bueno y lo malo que ello conlleva.

El verdadero problema de España es  la falta de capacidad para hacer las cosas correctamente. Es decir, la falta de competencia, la improductividad, la inoperancia alcanzada por una sociedad marcada por sistemas de gobierno basados en el subsidio de los inactivos, y de un falso estado del bienestar para afrontar este periodo de transición, que con el paso de los siglos será uno de los hitos económicos más importantes en la historia de la humanidad: la globalización económica.

Ayer, por ejemplo, compré unas patatas chilenas en una frutería. Estaban riquísimas. También compré otras gallegas, ya que me encanta comparar, y es verdad que para algún plato o preparativo son mejores unas u otras, pero lo cierto es que las chilenas eran mucho más baratas. Y en concreto al horno, estaban mejores las chilenas que las gallegas. En todo caso es un mal ejemplo, pues tanto los productos de origen como la industria alimentaria española son de primer nivel, y deberíamos hacer para que lo siga siendo.

España debe aprender a competir en el mundo global. Debe mejorar en producto, en calidad, en productividad y en servicio al cliente. Pero para ello debe saber identificar los sectores en los que realmente puede o podrá competir. Creo que es la madre de las batallas en esta crisis económica. Esa es la causa del paro inaudito de este país… y también de que los salarios del personal cualificado sean los peores del mundo. Hasta Burundi, en la África central, nos supera en salarios de personal cualificado, llegando España al absurdo de que el subsidio en nuestro país, es decir, el salario de no trabajar es mayor que el salario de trabajar en un mismo puesto. ¿Cómo vamos a mejorar el paro si los parados ponen como condición seguir cobrando el paro para cobrar en B en su nuevo trabajo?

Es por esto que dejo escritos  mis deseos para 2012, dirigidos especialmente a nuestro nuevo dirigente Rajoy, ya que por los últimos comentarios e intenciones publicadas en los medios, tenemos un grave riesgo de Rajoy acabe siendo “un rajao”. Creo que hace falta tomar muchas medidas, pero voy simplemente a enumerar algunas, a modo de ejemplo:

  • Educación y Sanidad: Lo importante no es que sea pública o privada. Lo importante es que funcione, que cubra a la totalidad de la población, con presupuesto coherente y con servicios de calidad, para cumplir unos determinados objetivos. La educación pública ha demostrado ineptitud, y la sanidad pública gran despilfarro. Mi propuesta es el Cheque Educación y el Cheque Sanidad, es decir, que todos los ciudadanos dispongan de un presupuesto unitario (no superior al actual) y que ellos decidan en qué centros o qué aseguradoras pueden ofrecerles mejores servicios, que con un amplio diferencial serán mejores a los desastrosos que tenemos ahora. Sólo hay que comparar cifras y servicios, cosa que parece que nadie quiere intentar en este país.
  • Contratación laboral: Lo importante en ello debe ser el cliente final. Si éste exige contratos parciales y horarios extraordinarios, debe haber solución, tanto para empresarios como para los trabajadores. El contrato único es la mejor opción, pero con la oportuna flexibilidad para que de una vez tengamos recursos jurídicos orientados al cliente y al buen servicio.
  • Con relación a despidos, y a subsidios: España debe cambiar su paradigma, basta de dar dinero para promover el inmovilismo. Para comer sí, pero no para inmovilizar a las personas y para potenciar la economía sumergida, ni para condicionar el “no” al trabajo. Es inaudito que el mercado laboral esté pagando menos que el paro en los mismos puestos. Hacen falta fórmulas del tipo fondo austríaco, o mejor… fondo brasileño de garantía salarial, es decir, dinero para la movilidad,  para el que rinde, para el que aporta producción y productividad. Basta de lo contrario, de proteger al inmóvil, porque cometemos el error del principio de Heisemberg: cambiamos el comportamiento y la forma de actuar de las personas, con lo que nos encontramos con lo contrario de lo que buscábamos. Los rumores e intenciones en los pocos días que lleva el PP en el gobierno parece que van orientados al despido de 33 días… en lugar de 45, que es exactamente más de lo mismo. Hace falta una revolución, lógicamente no apta para un “rajao”.
  • Horarios comerciales: El cliente siempre tiene razón. Basta de servicios orientados al empleado. Debemos aprender de una vez que si no nos orientamos al cliente seremos superados por cualquier otro país, cualquier otro lugar del planeta. Un turista que nos visita no va a aceptar que los horarios comerciales estén adaptados a la idiosincrasia del trabajador, y no a la necesidad de ese cliente. No volverán. Destacamos por horarios de cierre en los mediodías, domingos y festivos cerrados, noches comerciales inexistentes para el comercio turístico. Basta de proteger el negocio familiar, si éste no tiene capacidad para orientarse al cliente. Madrid ha dado un paso importante que el resto debería asumir. No es un ataque… es sólo una defensa de las amenazas que proceden del exterior. España es el país más turístico del mundo, y no debería dejar que serlo aunque ya le falta muy poco. Los problemas se generalizan en todos los sectores, pero en el caso de las farmacias la situación es inaudita. Basta ya de esa mafia-entramado para el mal servicio. No tienen stock, no tienen horarios decentes, no hay entrega a domicilio, ni siquiera te dan los tickets en muchas de ellas, hasta falta simpatía en los vendedores. Los precios entre unas y otras son disparatados. Es necesaria una liberalización para poder competir como el resto del mundo. Es suficiente escuchar las tertulias de los turistas cuando van en un tranvía, en el metro o el autobús, para darnos cuenta lo mal que lo hacemos.
  • Atención al cliente: España necesita incorporar el salario variable, esa cosa tan generalizada en el mundo entero y de la que Europa tiene que aprender ante su falso concepto de la socialdemocracia, en versión genuinamente antihumana. Hay que empezar a implicar al trabajador el los resultados del empresario, así como al empresario a repartir beneficios con el trabajador. Sólo así conseguiremos evitar ese distanciamiento, cada vez mayor, que tiende a convertir los trabajadores en funcionarios improductivos y alejados del buen servicio. España es una lacra en todo esto, claramente estamos entre los peores del mundo.
  • I+D: Sí, claro que sí, pero con exigencias y resultados, es decir, I+D privada y también de acompañamiento a la privada, esa que invierte dinero para ser rentabilizado… y no para pagar funcionarios y becarios sin objetivos.
  • Orientación a los sectores estratégicos: Me despido con ésta medida, que para mí es la madre de todas las medidas. España debe saber identificar los sectores en que puede competir en el mundo global, y apoyarlos hasta desarrollar su máxima competitividad. Basta de ayudas a los sectores moribundos, como el del automóvil, estandarte de lo que pronto dejará de existir. Tenemos sectores muy destacados, como el energético, el de renovables, de infraestructuras, la biotecnología, logística, sector agroalimentario, gastronómico… incluso algunos subsegmentos industriales, como el textil y el calzado. El turismo es fundamental… y lo estamos perdiendo. Nuestras infraestructuras turísticas y nuestro nivel de servicio deja tanto que desear que como no cambiemos pronto, los extranjeros abandonarán definitivamente nuestros destinos, para ir a lugares alternativos. Es necesario potenciar estos sectores y deberíamos invertir en su desarrollo desde el propio gobierno. Keynes sí, pero sólo para esto y durante una provisionalidad marcada por la transición al mundo global. Para lo demás es mejor la liberalización económica en su última expresión. Sólo así conseguiremos un país productivo, con posibilidades de futuro.

Sólo así… si Rajoy no se raja.

La burbuja inmobiliaria… y la de las patatas

Publicado noviembre 27, 2011 por molusco
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El Blog Salmón acaba de publicar un post denominado “Por qué la burbuja inmobiliaria está en el corazón de la crisis española” http://goo.gl/JWDDs, analizando una situación evidente de la importancia de la caída de precios inmobiliarios en esta crisis. Sin embargo y dadas las alertas generalizadas que se realizan en todo análisis inmobiliario, me he entretenido comparando los precios inmobiliarios de la burbuja, con otros de algún producto alimentario de origen, como el de las patatas.

El gráfico de la burbuja inmobiliaria que se presenta es el propio que publica el Blog Salmón, del Instituto Mckinsey:

Evolución de los precios inmobiliarios

Desde 1970 hasta 2008

Y para el estudio de evolución del precio de la patata, a partir de un informe del Tribunal gallego de defensa de la competencia http://goo.gl/AHWNB

Evolución de precios de la patata

Resultado…

Precios                           Periodo                   Incremento medio anual
Inmobilarios              1970 – 2008                                         3,4 %
De la patata                 1980 – 2006                                          7,4 %

La fórmula aplicada para el cálculo es muy sencilla:

Subida media = [(Precio final)/(Precio inicial)]^(1/Nºaños)

 El símbolo ^ significa que está elevado a ese cociente, que equivale a una raiz de grado Nºaños
 

Conclusión:
Los precios inmobiliarios no han subido más que otros productos básicos, sino incluso menos de la mitad si comparamos  con la patata… y en el ejemplo escogido tiene más importancia la componente de distribución que la de producción, con lo que la aportación de la manufactura es mucho menor que  en lo inmobiliario, es decir,  que se debería justificar menos ese incremento. Si nos fijamos en la evolución de los precios inmobiliarios podemos comprobar que desde 1995 la tendencia se intensifica… pero en ningún caso alcanza ni se aproxima a la subida de la patata.

El crédito se apoya en el aval inmobiliario y es por ello que una incertidumbre sobre su valor puede paralizar cualquier economía. Con la bajada de precio el riesgo aumenta… y al final el crédito acaba desapareciendo, con lo que la contracción se extrema en esa espiral entre actividad y consumo. Pero atención, que estamos viviendo otros procesos en simultáneo, como el de globalización económica, que podría pesar más en el mundo desarrollado de lo que se está comentando y repercutiendo.

Y por último, para disfrutar bien de esta humilde pero preciadísima patata… una recomendación sobre la mejor tortilla española, la de Betanzos, que ahora parece que también la cocinan los guiris que vienen a estudiar en escuelas de español en España.

La privatización de Loterías

Publicado septiembre 25, 2011 por molusco
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Selae ya es sociedad anónima, por lo que tendrá que abonar su correspondiente impuesto de sociedades (cuidado con la extrapolación de cifras para la salida a bolsa). Incluso impuesto de rentas de capital, por el tipo de sociedad y manejo de líquidos implícitos. Pero el mayor problema es que sus ingresos van a estar condicionados por la regulación vigente y futura… ¿Y si se les ocurre crear nuevos juegos? ¿Y si quisieran cambiar porcentajes destinados a premios? ¿Y si alguna empresa del juego quisiera lanzar algún producto similar? Lógicamente no pueden… el 55 % de reparto en premios es demasiado poco para competir en el sector del juego si se liberalizase de verdad, esa cifra no vale para competir en libre escenario… Es un porcentaje de recaudación, por eso no se entiende la privatización ¿Y si las comunidades autónomas quisieran ampliar sus competencias del juego con actividades próximas a las que ya disponen u otras paralelas?… Demasiadas ambigüedades.

De todas formas… si se privatiza el 30 % es claro que la sociedad sigue siendo del Estado, el que manejará la legislación,  los ingresos y sus juegos… y repartirá beneficios según una pamplina de cuenta de resultados . Las compañías del juego están que trinan, y con razón… ¿Cómo pueden ellos competir con una empresa que maneja las licencias, el fisco, el sector y su regulación? Parece que esto es un trámite sintético para crear liquidez sin sentido ni cordura.

¿No hubiera sido mejor que hubieran lanzado una emisión de obligaciones con las condiciones que les hubiera dado la gana? Pues la rentabilidad futura de esos papelitos, que saldrán dentro de un mes, sólo dependerá de su regulación, que a partir de ahora ya no podrá liberarse de forma correcta para no perjudicar las condiciones con las que los accionistas accedieron a la colocación.

Con esta salida a bolsa parece que el gobierno lanza una partida de dados con inversores… el problema es que los dados están trucados, y si alguien quiere jugar a los dados sólo podrá hacerlo con los de Selae, compañía supuestamente “privatizada”. Quizá deberían haber desarrollado previamente algún tipo de liberalización del sector, para luego iniciar su privatización.

La multinacional española funciona.

Publicado septiembre 22, 2011 por molusco
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Desde la incorporación de Inditex, España aporta al Eurostoxx 50 un porcentaje mayor que su peso en población de la Eurozona. Dicho de otra forma, la multinacional española tiene peso, al menos más que la media en ese grupo de países.

CIFRAS DE CAPITALIZACIÓN BURSÁTIL, a cierre del 22/09/2011:

Capitalización del Eurostoxx-50:       1.462.376 €

Valores españoles en Eurostoxx-50:   230.327 €

Porcentaje:      15,8 %   (13,5 % antes de Inditex)

CIFRAS DE POBLACIÓN:

Población de la Eurozona: 320.225.704

Población en España:              47.021.031

Porcentaje:      14,7 %

En los cálculos he computado la capitalización total de los valores a pesar de que cotizan en diferentes bolsas internacionales, con excepción de Mittal Steel, que sólo computa una parte procedente de Arcelor. Estas grandes empresas son propiedad de accionistas de cualquier parte del mundo. Los empleados también proceden de diferentes países, pero el equipo ejecutivo es español y la mayor parte de su implantación está en España.

En la pequeña y mediana empresa no ocurre lo mismo. Está sufriendo la falta de liquidez de las administraciones públicas… sus empleados están paralizados o están parados, probablemente por convivir unos salarios de mercado más bajos que el absurdo aparato subsidiador. La empresa pequeña no puede funcionar y el organismo público se desmorrona, dejando España con esos negativos indicadores-récord de paro, educación, servicios, despilfarro (en sanidad y servicios públicos en general), pero sobre todo, marcado por su ínfima productividad.

Pero la gran empresa funciona, al menos en comparación con sus homólogas europeas.

El impuesto del patrimonio, ó cómo sucumbir en este caos de crisis y globalización.

Publicado septiembre 17, 2011 por molusco
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Vivimos un escenario de integración económica en el que intercambiamos productos y servicios con gran facilidad. Las tecnologías y los modernos procedimientos logísticos han conseguido integrar el mundo económico en un periodo de tiempo muy breve, quizá demasiado para reaccionar adecuadamente en otros aspectos importantes. Los movimientos de capital son, en paralelo con este proceso, mucho más sencillos y eficientes. No hay rico hoy en día que no disponga de un correcto asesoramiento para dar la mejor solución fiscal y de rentabilidad a su dinero, bien sea a través de productos indirectos, del tipo sicav, nacionales o internacionales, o a través de paraísos fiscales.

Los países que acceden al mercado global, que son todos, siguen gobernados de forma independiente, sin instituciones internacionales que organicen de forma eficiente este complejo y sufrido proceso integrador. Ni siquiera en Europa existe una convergencia para ello. La extrema incompetencia de los organismos internacionales podrá ser recordada en el futuro como aquel gran error del siglo XXI en la historia de la humanidad, al no haber sido capaz de acompañar la integración económica con una integración jurídica y política a nivel mundial.

Cada país dispone de un diferente perfil de cultura empresarial, especialización sectorial, competitividad y modelos diferenciados de producción y productividad. En lo referido a competitividad, muchos de ellos acceden a ella a través de salarios bajos y regulaciones impropias, con base a principios poco éticos en donde los derechos humanos brillan por su ausencia. Pero es lo que hay… una jungla beligerante donde sólo sobrevivirán los competitivos. Bueno, inicialmente los competitivos, pero con el tiempo serán sólo los productivos.

El capital seguirá siendo necesario para producir y para competir, y mucho más en aquellos países con bajos niveles de empleo, pues tanto el capital como la iniciativa empresarial son la mejor fórmula para luchar contra el desempleo y para preparar un país sobre este salvaje escenario.

El impuesto del patrimonio es un concepto retrógrado que pretende castigar en efecto geométrico la actividad económica, esa que genera buenos beneficios pero a base de sacrificio y también riesgo económico del inversor o empresario, pero que es la mejor arma para luchar contra el desempleo. El castigo puede significar un cambio de comportamiento en aquellos que, a pesar de la crisis, todavía siguen arriesgando su patrimonio para mantener la poca actividad económica que nos queda… y que por deficiente que ésta sea, siempre será mejor que una estructura sovietizada improductiva mantenida por una presión fiscal cada vez más obtusa y asfixiante.

En todo caso, el problema se agrava por el entorno global en que vivimos. El dinero se irá a paraísos fiscales, a países en donde no se castigue tanto la actividad económica, es decir, a países donde la recaudación fiscal no sea tan agobiante y por tanto sea más difícil encontrar una sociedad tan marcada por organizaciones inoperantes, como las que se dan en nuestro país en educación, sanidad, esas empresas irrelevantes y servicios públicos de las comunidades autónomas y sus nefastos resultados:  todo ese aparato despilfarrador que ya ha demostrado incapacidad para ofrecer correctos servicios a los ciudadanos y preparar el país para el especial momento en que nos encontramos. Y ahora, que ya sabemos que hemos sido desplazados para competir en este mundo global, todavía hemos de sufrir los horrores de un gobierno que cada vez vive más lejos de la realidad internacional. Es una humilde opinión de alguien que no tiene que pagar impuesto de patrimonio.

Internet, Google y las prácticas monopolísticas

Publicado septiembre 10, 2011 por molusco
Categorías: Internet

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A propósito de reciente compra de Zagat por parte de Google se está comentando mucho de la importancia que esta empresa da a los portales de contenido, y la necesidad de equilibrio entre ese negocio y el del buscador. Google dispone de Places, servicio en el que hasta ahora ha intentado captar información desde otros portales ya consolidados, como Tripadvisor o Yelp, pero esta práctica ya le ha dado algunos quebraderos de cabeza, como analiza Enrique Dans en un reciente post (http://edans.es/13764). Estos servicios sobreviven gracias a su buena posición en el buscador, pero si Google aprovecha su contenido para entrar en competencia con ellos, podría esta ejerciendo incorrectamente su posición de poder.

¿Hasta qué punto Google puede aprovechar su privilegiado control de los resultados del buscador para condicionar el éxito o fracaso de otros negocios que fundamentan su éxito en los resultados del mismo? ¿Son prácticas monopolísticas? ¿Abusos de posición dominante que alteran la competencia?

Google ingresa prácticamente todo de un sólo concepto, el buscador. Sin embargo, todos nosotros usamos diariamente servicios gratuitos que son líderes en su segmento, como gmail, maps, calendar, alerts, translate, groups, reader, analitycs, you tube, docs, chrome…, y un largo etcétera. Cualquiera de estos servicios podría haber consolidado su particular modelo de negocio si se hubiesen desarrollado en otro escenario, sin embargo Google, ante su holgada cuenta de resultados procedente de la publicidad, se ha permitido ofrecer a la sociedad servicios revolucionarios para facilitar la vida a los ciudadanos y multiplicar su productividad personal y también la empresarial. La sociedad debería estar muy agradecida de esta circunstancia.  Pero qué ocurre si otras iniciativas empresariales compiten con alguno de esos servicios, en este caso Places, en donde la vinculación con los resultados del buscador es trascendente.

Existen experiencias del pasado, como Philips, IBM, Microsoft… numerosos gigantes que aprovecharon sus posiciones de dominio para expandirse en sectores paralelos. Todos los imperios citados, antes o después y de una u otra forma, al final han caído de su posición dominante. Pero Google llega en un momento importante, tanto por Internet como por la revolución  logística que han significado la globalización económica del planeta. Es probable que algún día se produzcan escisiones entre sus negocios y servicios, pero  esto no tiene nada que ver con las historias de empresas y monopolios anteriores.

Internet de por sí tiene un carácter monopolizador, ya que los servicios no son locales sino globales, y esto facilita la competencia directa entre los agentes por lo que sólo sobreviven los líderes. Quizá por ello muchas personas ven a Google como un fantasma monopolizador, pero el problema se presenta en el supuesta manipulación o control sobre los resultados del buscador. La cosa tiene trascendencia por su impacto en la economía, a pesar de ser un servicio privado y gratuito. Un ejemplo podría ser Booking, con un negocio ya consolidado y cuyos cimientos pueden comenzar a temblar con el negocio de contenidos de Google, servicio paralelo a la industria del propio buscador.

Google no llega a estar en el top-5 de empresas de más valor (todavía le supera Apple, Exxon, Petrochina, Microsoft, Ind&Comm Bank of China…), pero se encuentra a la zaga, y con todas las líneas de negocio que tiene abiertas nadie se sorprendería en estar en el top en el corto o medio plazo. No vendría mal, por tanto, que se fueran tomando medidas para facilitar la escisión corporativa y financiera, y para evitar estas supuestas prácticas. Yo hasta ahora estoy encantado con Google, pero el riesgo está servido. Probablemente Google se está queriendo justificar con la compra de Zagat.

Los mercados de derivados y la prohibición de posiciones bajistas.

Publicado agosto 14, 2011 por molusco
Categorías: Crisis en la UE, Uncategorized

Yo también soy contrario al intervencionismo que se practica en estos momentos en diversos mercados europeos, con la prohibición de operar a la baja en derivados financieros. Pero soy contrario a la prohibición momentánea, esa de los 15 días, pero considero que de forma permanente debería existir algún tipo de regulación para evitar la manipulación a que están sometidos los mercados de contado, consecuencia de que los derivados han crecido en exceso, y pueden funcionar al antojo de unos pocos.

Los mercados de derivados (futuros, cfds, opciones…) cuando  movilizan cantidades importantes de dinero, cercanas al valor asociado a los mercados que se dirigen, los de contado, acaban condicionando su valor. Se produce a través del arbitraje, esas figuras que intervienen operando en busca de plusvalías por diferencias entre mercados. Gracias a ellos se mantienen los necesarios paralelismos entre ambos mercados.

Un futuro es un instrumento muy sencillo, que tiene sus orígenes como elemento asegurador. Si un agricultor quiere asegurar su cosecha, la empresa aseguradora pagará un dinero fijo a un plazo determinado, de forma que si la cosecha es buena, ganará el asegurador, y si es mala, pues gana el agricultor. Al final de la cosecha ambas partes se pagan las diferencias… y ya está. La cosa se complica cuando el futuro de la cosecha lo vende una tercera persona, ajena al agricultor, y quién la compra no es una aseguradora, sino un inversor que simplemente apuesta por un buen año de cosechas. En ese momento el futuro deja de ser un contrato de seguro, para convertirse en una apuesta.

Hoy en día los inversores en estos mercados son de varios tipos:

  • Pequeños especuladores. De entre ellos son muy pocos los que consiguen ganar dinero de estas operaciones, y muchos a los que alguna vez les alcanza un desastre personal, familiar o empresarial.
  • Inversores que apalancan ligeramente sus carteras.
  • Inversores que usan los derivados para cubrir riesgos de sus carteras, y para definir estrategias complejas de evolución a plazo.
  • Pero también los hay de los más peligrosos, los grupos manipuladores, que realizan ataques para condicionar los mercados.

 ¿Y cómo lo consiguen?

Los apalancamientos en los mercados de futuros suelen estar en cifras que van de 5 a 20 veces, aunque una cifra de 12 veces podría ser un referente intermedio. Esto quiere decir que con el 8 % del dinero de capitalización de un mercado, que es necesario depositar en forma de garantías por exigencia de la propia operación, consigues movilizar un mercado paralelo de la misma fuerza que el original. Es decir, sólo pones 8 de dinero pero inviertes una cantidad que equivale a 100. Si ese mercado paralelo bajara un determinado porcentaje, luego los arbitradores se encargan de alinear, comprando del futuro y vendiendo del contado. El resultado final es que el contado se viene abajo.

Con relación a la importancia de los volúmenes que se manejan en los mercados derivados podríamos pensar en un ejemplo: Si los mercados de futuros tuvieran depositados un 24 % del dinero que capitaliza un mercado de contado, pues estamos hablando de que mueve con la fuerza de 3 veces el mercado de contado, es decir, sólo con 3 veces el 8%, cifra que asimila el valor que todo el contado. No está mal, ¿Verdad? Pues con esa fuerza 3 puedes hacer que las acciones, índices o materias primas, puedan entrar en volatilidad “manipulada”. Además, la negociación de derivados no sólo es sobre valores, sino también sobre índices.

 ¿Y porqué no se limita el volumen de esos mercados de derivados?

Lo primero es que un contrato de futuro lo pueden firmar dos personas en modo privado. Ellos pueden firmar un documento para que dentro de un tiempo y cuando llegue el momento liquidan las diferencias y ya está. De todos modos, ese ejemplo es de una posición equilibrada, y por tanto no incide en el mercado de contado. Cualquiera puede crear un mercado de futuros, o apuestas, si lo único que se necesita es liquidar según los precios de un indicador externo. Incluso pueden funcionar con comisiones por debajo de los mercados de contado, ya que las exigencias de gestión son muy inferiores. Si hay equilibrio entre compradores y vendedores no hay problema. Pero cuando hay desequilibrio, el que organiza el mercado (llamado creador de mercado) debe realizar operaciones reales en mercado, para que ese desequilibrio no genere riesgos en la gestión de derivados. Ahí es cuando comienzan los problemas… la manipulación del mercado de contado.

Es por ello que los mercados de derivados deberían estar regulados con una legislación mucho más exigente, ya que algunos están supervisados por una comisión nacional, pero también los hay no regulados. En el momento en que un intermediario financiero, por ejemplo un banco, te permite vender un valor sin tenerlo (a través de un CFD), en realidad podríamos decir que éste está ofreciendo un mercado sintético paralelo para sus clientes, y el propio banco ya se encarga de cubrir sus riesgos internamente con sofisticadas aplicaciones, pero la realidad es que con la intermediación del banco se está gestionando un mercado con sus clientes. Por ejemplo, si un cliente compra y otro vende el mismo contrato derivado, el banco no necesita realizar coberturas de riesgo. Todo queda en el propio banco y no hay operaciones transmitidas al mercado real. Pero sí, si ocurre lo contrario.

A esto hay que añadir que un operador financiero puede permitir a los clientes operar con apalancamientos de varias veces (en Estados Unidos es típico operar en cuatro veces el valor de la cartera, por unos simples y módicos intereses, siempre que la posición no concentre demasiado riesgo). Esta forma de operar multiplica al apalancamiento del propio mercado. Si es de 8 veces, pues ya estamos en 32 veces.

Con esto quiero decir que el apalancamiento y la regulación de los mercados derivados no es tan fácil de abordar. Sin embargo, parece necesario. No se puede permitir que unos pocos manejen a su antojo la economías de las empresas, de los países, y también de los ciudadanos, por meras intenciones de enriquecimiento o manipulación. Pienso que hemos llegado a una  situación en que los mercados derivados manejan cifras nominales demasiado elevadas. ¿Imaginas que eres jugador de Poker y juegas partidas con rondas de X euros de media… y de repente te enteras de que detrás de tí hay dos personas, una que apuesta a tu favor y otra en tu contra, en cifras que multiplican en varias veces tu apuesta? Al final es muy probable que tu juego pueda verse alterado o manipulado, ya que no juegas para ti, sino para otro.

¿Y entonces… Qué es lo bueno de los mercados de derivados?

Introducen velocidad de respuesta a los mercados de contado, ofrecen información de tendencia cuando los mercados están cerrados, permiten apalancar carteras ligeramente (si es ligeramente no creo que sea malo) y también definir estrategias complejas de inversión y de aseguramiento.

Lo único es que su efecto debe limitarse. Cuando estos mercados alcanzan un volumen muy elevado comparado con las cifras nominales de contado comienza la manipulación… y ya estamos ahí,  hace falta un control  para que no alcancen mucho valor relativo, y así no será necesario tener que intervenirlos, como hacen ahora España, Bélgica, Francia e Italia.

Ni siquiera existe un indicador informativo que refleje el número de veces que los mercados de futuros movilizan en capitalización de contado, para comparar los mercados y conocer el riesgo que tenemos para esa manipulación. No es fácil, debido al complejo entramado de mercados de derivados que tenemos ahora, pero ni siquiera se ha intentado.

¿Y en las apuestas deportivas?

En el caso de las apuestas ocurre algo similar. Si el dinero que se maneja es muy superior al relacionado con ese evento, entonces llega la manipulación. Un jugador puede que falle un gol, o un portero dejárselo colar, y con ello ganar más que su salario anual, ocurriendo a veces que ni siquiera su equipo sale perjudicado en ello. Cuando la suma de dinero que se maneja en las apuestas es desorbitadamente mayor que las cifras que maneja para el partido, la manipulación está servida. La única forma de evitar esto debe ser poniendo techos (siempre relativos) al dinero que se mueve en mercados paralelos, pero la tendencia va en sentido opuesto. Ya veremos hasta dónde llegamos. De momento, en los mercados de valores ya tenemos triples y hasta cuádruples horas brujas, cada cierto tiempo, pero todavía vendrán más, y casi seguro que se podrán originar en cualquier momento.

Servicios “made in spain” – PARTE 2: Las farmacias

Publicado agosto 11, 2011 por molusco
Categorías: Calidad de los servicios, Uncategorized

A propósito de las protestas de los farmacéuticos con motivo de que las administraciones no les pagan, con toda razón, se están publicando reacciones de todo tipo en todos los medios… http://www.eleconomista.es/empresas-finanzas/noticias/3300805/08/11/Los-farmaceuticos-alertan-sobre-las-consecuencias-del-retraso-en-los-pagos.html

Quisiera aprovechar para que esta revuelta pueda servir para una reflexión sobre las farmacias españolas, y mejorar el servicio, que es claramente abusivo, monopolizador, y tercermundista.

Me refiero a estos 8 pecados capitales:

  1. Que de una vez por todas, las tengamos abiertas 24 horas, en detrimento de esos bunkers, de guardia, en el que damos la imagen de país en guerra, y donde los servicios de información ni siquiera te aclaran si la farmacia de guardia es para hoy, o  es para mañana. Ni siquiera en Internet.
  1. Que te ofrezcan el ticket sin tener que pedirlo. Esto no ocurre en toda España por igual, pero hay muchas, muchísimas farmacias, probablemente mucho más de la mitad, que todavía no dan ticket (incluso te ponen mala cara si lo pides).
  1. Que haya stock… y que dejen de presumir del sistema logístico. Te das cuenta sobre todo cuando tienes niños, que te toca recorrerte varias farmacias, pues los stocks son demasiado escasos. La logística de mañana a tarde, o sobre día siguiente no vale, a no ser que te conformes con un este tercermundismo farmacéutico. El problema es que el sistema farmacéutico está demasiado atomizado y gestionado por una legislación de carácter monopolista y dictatorial. Si las farmacias fueran grandes y en menor número no ocurrirían estas cosas. Serían productivas y efectivas.
  1. Que las farmacias abran los domingos, que hay suficientes clientes en esos días para rentabilizar el negocio. Que el que trabaja en el restaurante o en el cine también lo hace los domingos. Es el mismo problema de siempre, como son pequeñitas, familiares… y con la filosofía empresarial de “La mercería de la abuelita”, pues eso, no da para el buen servicio al cliente. En cuanto a esto opino lo mismo para centros comerciales, áreas turísticas, y todo aquel lugar donde el cliente agradezca su apertura.
  1. Entrega a domicilio…¿Por qué nuestra tercermundista legislación no permite este servicio? Si hay otros países donde es perfectamente válido y generalizado.
  1. Que los precios entre las baratas y las caras no se relacionen por lo geométrico. Es un insulto la diferencia de precios que hay entre unas farmacias y otras, dando éstas el mismo servicio. De hecho, las que peor servicio dan, suelen ser las más caras.
  1. Incluso que los dependientes sean más simpáticos, que para eso es el sector del comercio que más paga a sus empleados, de forma indiscutible. ¿Por qué ahora somos tan antipáticos y poco serviciales?
  1. A todo esto, hay que señalar que el propietario de una tienda-farmacia es el que más beneficio y patrimonio genera de entre todos los sectores comerciales y tiendas con el que se puedan comparar, gracias a ese proteccionismo monopolista.

Por una vez, tengamos farmacias profesionales, administradas por empresas bien gestionadas y productivas, que puedan ofrecer buenos servicios a los clientes.

Países como Brasil, Colombia, Estados Unidos, Mexico, Hong Kong, Japón, Malasia, Tailandia… y un largo etcétera, disfrutan de todos estos servicios de forma plena ¿Por qué en España nos conformamos con este régimen tercermundista? … si deberíamos ser modelo en servicios de todo el planeta, ya que sin duda somos el país más turístico del mundo.

Servicios “made in spain”

Publicado agosto 7, 2011 por molusco
Categorías: Calidad de los servicios, Uncategorized

Esta noche estuve tomando una copa, con mi mujer. Fue en la terraza de un Lounge, o un café-pub, dicho en cristiano, con gran espacio exterior. Cuando nos sentamos pudimos comprobar que en la terraza había una sola camarera atendiendo a todas las mesas, con lo que ya pensamos que íbamos a tener que esperar. Y así fue.

En ese tiempo conté las personas que había en la terraza. Éramos 48. Algunos tomaban fantas u horchatas, pero la gran mayoría tenía copas sobre sus mesas, es decir, cubalibres o combinados. Era muy fácil calcular que, en una sola noche, esa terraza iba a facturar más de lo que cuesta el salario de aquella camarera, la única empleada para atender las 18 mesas que había en el exterior.

En ese periodo de espera, mi mujer me preguntó, con toda razón… ¿Y cómo dicen que en España no hay trabajo? ¿Porqué no hay más camareros en esta terraza?

Ella es brasileña. En aquel país es inconcebible algo así, ese desprecio por el servicio al cliente… ninguneo que tanto se practica en nuestro país (y no sólo en restauración sino en multitud de servicios), pero el problema es que el cliente español lo acepta sin ningún pudor ¡Y esto sí es verdaderamente grave!

La camarera era muy buena, cosa que no se puede generalizar en nuestro país, pero aún así nos hizo esperar, mucho más de lo que un cliente puede o debe admitir. Y encima se equivocó, porque en segunda ronda pedimos una botella de agua, y la botella de plástico ni siquiera vino acompañada de un vaso ¡Qué ordinariez!

En España no es que no haya buenos profesionales, que sí los hay, y mucho mejores que en otros países con los que nos podamos comparar, pero pienso que son varios los problemas que acontecen: por un lado el marco jurídico, por otro la organización y los procedimientos… pero también la falta de sensibilización para el buen servicio, cosa en  la que hasta nos falta simpatía… aquella que teníamos por allá por los años 70.  Y creo que también una cosa más:  falta de implicación. Creo que existe un analfabetismo generalizado en este continente (no sólo en España) en ese instrumento motivador que se llama retribución variable, por poco social que pueda parecer. Esa mentalidad socializadora del empleo y de la seguridad, es claro que está acabando con la productividad,  el buen servicio y el aparato productivo de este país (y por extensión, de Europa).

De todos modos, para esa terraza y esta noche pienso que hay un problema que destaca de forma especial: la falta de flexibilidad laboral, es decir, la problemática y complejidad jurídica para la contratación de un camarero en las horas en es necesario, pues de otra forma es inconcebible que en esa terraza no hubieran 2 ó 3 camareros. Tampoco hace falta que sean 6, como sería en Brasil, pero al menos algún camarero más para cubrir mínimos. Es seguro que el establecimiento vendería mucho más si el servicio fuera decente.

España debería ser modelo en servicios pues es indiscutiblemente el país más turístico del mundo, pero estamos lejos de los mínimos exigibles, por lo que es claro que pronto dejaremos de serlo.

Cambio de paradigma en la educación.

Publicado junio 26, 2011 por molusco
Categorías: Calidad de los servicios, Uncategorized

Hay tres tipos de personas en el mundo: los inamovibles, los movibles… y los que se mueven.

En España gastamos 7.300 euros por alumno y año en educación pública, de media. Es, aproximadamente, lo que cuesta escolarizar en las escuelas privadas del cuartil más elevado. La educación estatal parece, cada vez más, enfocada a soportar nóminas de funcionarios inadaptados que a dar un servicio de calidad, un servicio orientado a ese cliente tan especial, como es el alumno. Adicionalmente, en España, en lugar de orientarnos a que nuestros hijos aprendan las habilidades necesarias para entenderse, integrarse y desarrollarse en este planeta, que ya es global, damos la máxima prioridad a culturas, tradiciones e idiomas locales, que son convenientes e incluso necesarios, pero no prioritarios.

Hace unas semanas, en una sesión de información para la escolarización de mi hija, pude comprobar cómo la charla se transformaba en un monólogo dogmático sobre la importancia del idioma regional, orientado a competencias plenas, al tiempo que el inglés se quedaba simplemente en competencias básicas. Es sólo un mínimo ejemplo de entre las diversas circunstancias que reflejan que los funcionarios de este país no están preparados para ayudar al desarrollo de los conocimientos y destrezas que necesita el alumno. En otros países también ocurre esto, aunque sea menos crítico.

En lo referido a tecnología ocurre lo mismo, los alumnos son los que las manejan y los profesores los que sufren la inadaptación. Esta disciplina, junto a las comunicaciones y los transportes han cambiado nuestras vidas en muy pocos años, tanto en lo referido a nuestro tiempo de ocio, como al dedicado al aprendizaje o al desempeño laboral.

Ahora, el trabajo te exige más capacidades multitarea, a pesar de que nos negamos a aceptarlo, en busca de una mayor productividad. Cuando estamos en un congreso o una conferencia ya no sólo tenemos oídos para la charla magistral, sino que estamos interactuando con el ponente, con otros asistentes, e incluso con los que no están. En las casas, los niños demuestran una gran habilidad de multiconexión, al tiempo que pierden otras para la concentración, que marcó nuestra época pasada. Lo cierto es que han cambiado demasiadas cosas y el sistema educativo brilla por lo obsoleto.

Decía Benjamín Franklin que “Hay tres tipos de personas en el mundo: los inamovibles, los movibles y los que se mueven”, eran las palabras recitadas Ken Robinson al finalizar una fantástica presentación sobre la necesidad de una revolución educativa, hace unos meses, que ahora se ha plasmado en esta presentación. Me ha llegado vía Microsiervos.


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