Internet, Google y las prácticas monopolísticas
A propósito de reciente compra de Zagat por parte de Google se está comentando mucho de la importancia que esta empresa da a los portales de contenido, y la necesidad de equilibrio entre ese negocio y el del buscador. Google dispone de Places, servicio en el que hasta ahora ha intentado captar información desde otros portales ya consolidados, como Tripadvisor o Yelp, pero esta práctica ya le ha dado algunos quebraderos de cabeza, como analiza Enrique Dans en un reciente post (http://edans.es/13764). Estos servicios sobreviven gracias a su buena posición en el buscador, pero si Google aprovecha su contenido para entrar en competencia con ellos, podría esta ejerciendo incorrectamente su posición de poder.
¿Hasta qué punto Google puede aprovechar su privilegiado control de los resultados del buscador para condicionar el éxito o fracaso de otros negocios que fundamentan su éxito en los resultados del mismo? ¿Son prácticas monopolísticas? ¿Abusos de posición dominante que alteran la competencia?
Google ingresa prácticamente todo de un sólo concepto, el buscador. Sin embargo, todos nosotros usamos diariamente servicios gratuitos que son líderes en su segmento, como gmail, maps, calendar, alerts, translate, groups, reader, analitycs, you tube, docs, chrome…, y un largo etcétera. Cualquiera de estos servicios podría haber consolidado su particular modelo de negocio si se hubiesen desarrollado en otro escenario, sin embargo Google, ante su holgada cuenta de resultados procedente de la publicidad, se ha permitido ofrecer a la sociedad servicios revolucionarios para facilitar la vida a los ciudadanos y multiplicar su productividad personal y también la empresarial. La sociedad debería estar muy agradecida de esta circunstancia. Pero qué ocurre si otras iniciativas empresariales compiten con alguno de esos servicios, en este caso Places, en donde la vinculación con los resultados del buscador es trascendente.
Existen experiencias del pasado, como Philips, IBM, Microsoft… numerosos gigantes que aprovecharon sus posiciones de dominio para expandirse en sectores paralelos. Todos los imperios citados, antes o después y de una u otra forma, al final han caído de su posición dominante. Pero Google llega en un momento importante, tanto por Internet como por la revolución logística que han significado la globalización económica del planeta. Es probable que algún día se produzcan escisiones entre sus negocios y servicios, pero esto no tiene nada que ver con las historias de empresas y monopolios anteriores.
Internet de por sí tiene un carácter monopolizador, ya que los servicios no son locales sino globales, y esto facilita la competencia directa entre los agentes por lo que sólo sobreviven los líderes. Quizá por ello muchas personas ven a Google como un fantasma monopolizador, pero el problema se presenta en el supuesta manipulación o control sobre los resultados del buscador. La cosa tiene trascendencia por su impacto en la economía, a pesar de ser un servicio privado y gratuito. Un ejemplo podría ser Booking, con un negocio ya consolidado y cuyos cimientos pueden comenzar a temblar con el negocio de contenidos de Google, servicio paralelo a la industria del propio buscador.
Google no llega a estar en el top-5 de empresas de más valor (todavía le supera Apple, Exxon, Petrochina, Microsoft, Ind&Comm Bank of China…), pero se encuentra a la zaga, y con todas las líneas de negocio que tiene abiertas nadie se sorprendería en estar en el top en el corto o medio plazo. No vendría mal, por tanto, que se fueran tomando medidas para facilitar la escisión corporativa y financiera, y para evitar estas supuestas prácticas. Yo hasta ahora estoy encantado con Google, pero el riesgo está servido. Probablemente Google se está queriendo justificar con la compra de Zagat.
Etiquetas: Google, internet, internet google monopolio zagat, monopolio, Zagat
You can comment below, or link to this permanent URL from your own site.