La España de los granujas… y los idiotas.

Esta es la historia de Pepe el granuja, y Manolo, el idiota, nuevos símbolos de la España del siglo XXI.

Pepe y Manolo trabajaban juntos en una ferretería. Por razones diversas Pepe fue despedido hace unos años, recibió catorce mil euros de indemnización y desde entonces está en el paro. Manolo sigue en la ferretería, trabaja 48 horas semanales y cobra 1.180 € netos al mes.

Pepe cobró 1.020 € de paro durante los primeros 6 meses y 895 hasta cumplir 2 años y ahora cobra 420 €, y cuando acabe estará cobrando la ayuda familiar. Por tanto de media, en este tiempo, Pepe está cobrando entre ayudas y subsidios unos 875 € al mes.

Manolo, se levanta todos los días a las 07:30 de la mañana y trabaja muchas horas, pero consigue aventajar en 305 € de diferencia respecto a su ex-compañero, prorrateando todo tipo de ingresos. Pepe sin embargo, no tiene ninguna obligación, situación que él mismo califica de maravillosa, y se levanta a las 10:45 todos los días para ir de inmediato al bar a tomarse su café y su media tostada con queso, al tiempo que discute con el camarero el último partido del Aleti. El salario real de Pepe es en realidad superior a esas cifras, incluso supera las cifras de Manolo porque realiza de vez en cuando alguna chapucilla que cobra “en B”, pero éstas sólo le llevan un máximo de 4 horas semanales de trabajo.

Tanto Pepe como Manolo viven con sus parejas. Las chicas trabajan de cajeras en el mismo supermercado ganando 800 € netos al mes cada una. Pepe aprovecha las condiciones de ayuda existentes, y tiene derecho a una VPO, que decide contratar pagando una entrada de 9.000 euros. Ese dinero lo tiene todavía en el banco, procedente de su indemnización. Manolo no tiene derecho, pues las cifras económicas superan los mínimos exigibles. De todas formas, aunque pudiera recibir ayudas, su economía no le permitiría desembolsar los 5.000 euros de mínimo para la entrada.

El hijo pequeño de Pepe tiene preferencia en la guardería municipal, pues el paro es el primer motivo de prioridad. El hijo de Manolo no tiene plaza, con lo que lo tiene que llevar a una privada, en la que está paga 175 euros al mes… sin comer, claro, con ese dinero no da ni para el desayuno, es por ello que tienen que resolver algunas filigranas entre él y su mujer para poder recogerlo todos los días a las 13 horas, hora de salida del horario matinal.

El hijo mayor de Pepe tiene derecho a una beca en la universidad, y decide estudiar en la facultad de bellas artes, pero el de Manolo no puede, pues supera los límites en su solicitud, y no logra acceder a ella. No le queda otro remedio que apuntarse en el paro para ver si encontrando un trabajo y colaborando con la economía familiar, dentro de un par de años consigue acceder a esos estudios. Todo ello a pesar de que sabe que apuntarse al paro es como escribir “Te quiero Dori” en un toro de Osborne. No sirve de nada.

Pepe no tiene que hacer declaración de IRPF, pues el dinero que recibe en negro de sus chapucillas no los declara, claro, y las cantidades obtenidas del paro le permiten no hacer declaración. En todo caso decide hacerla, ya que con ella le devuelven 488 euros que le retuvieron el año pasado en un pago profesional que no pudo esquivar por la sumergida. La mujer de Pepe, al tener a su marido en el paro hace declaración conjunta para conseguir reducciones.

Manolo sí hace declaración. Como sus retenciones son bajas y además no puede desgravar porque no tiene casa propia, pues le toca pasarlas canutas en el mes de junio de todos los años, al salirle positiva y no tener suficiente saldo en la cuenta… normalmente lo pasa mal hasta navidad, ya que decide aplazar los pagos hasta ese momento.

Manolo trabaja porque es idiota, él lo va descubriendo, pues sin trabajar ganaría mucho más y en su casa se viviría muchísimo mejor, por lo que de forma consciente y también inconsciente, cada vez trata peor a los clientes de la ferretería. Su jefe no para de decirle que España es un país turístico y también de servicios, y que debe ser consecuente y atenderles mejor. Al final, la responsabilidad de Manolo supera sus contradicciones e intenta una y otra vez trabajar correctamente, aunque muchas veces ya no lo consigue.

El tiempo va minando a Manolo, porque cada vez se ve más idiota. Cuando sale del trabajo y de dirige a su casa, normalmente sobre las 20:45 de cada día, hay veces que se encuentra con Pepe, que se cruzan en el trayecto de éste hacia el gimnasio o la escuela de negocio. Pepe ha decidido apuntarse a ambas cosas porque en el gimnasio le hacen un descuento de 2×1 por ser parado, con lo que se ha apuntado con su mujer, y por otra parte también asiste a una escuela de negocio llamada Fundesem, donde los cursos tienen un 50 % de descuento a los parados.

Como Pepe es un poco cabroncete, cada vez que se encuentra a Manolo encima va y le dice… a ver a ver… alegra esa cara… y a ver cuándo rebajamos esa barriguita… ¡¡¡Que te estás poniendo muy feo!!!

Pobrecillo Manolo.

A los empresarios los dejaremos para un próximo post, pues parece que se han ido todos al Caribe. Según rumores, dicen que llevan unos años perdiendo dinero. Además intentaron contratar algunos granujas pero no lo consiguieron, era imposible ofrecerles mejores condiciones que las que tienen por no trabajar. Con los idiotas, como están siempre enojados y ahora se dedican a actividades sindicales, han reducido la productividad a mínimos históricos… entonces, todos los empresarios han optado por marcharse al Caribe, en bandada o desbandada.

El dueño de la ferretería ya está estudiando el cierre aunque no irá al Caribe sino al embalse de San Juan, pues cuando despida a Manolo no le quedará más que para una canoa que le permita sobrevivir pescando carpas.

PD: La fábula no es original, aunque incorpora adaptaciones.
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8 comentarios en “La España de los granujas… y los idiotas.”


  1. No es la primera vez que leo esta fábula tan tristemente real.

  2. Pepe Says:

    Muy acertado el análisis, D. Alberto. Pero quizás no haya caido ud. en la cuenta de que, POSIBLEMENTE, su perfil se parezca bastante más a Pepe que a Manolo habida cuenta de las horas que le ha dedicado ud. a redactar este texto en lugar de estar produciendo por el bien de su economía.

  3. Angel Says:

    Muy bueno Alberto. Muy bueno!!

    🙂

  4. Javi Says:

    Lamentablemente real.
    ¡¡¡¡ SIN SENTIDO !!!

  5. Jose Says:

    Lo podrias haber escrito en mayuculas y con sinonimos, pero nunca mas claro, perfecta explicación de la situacion generica de un pais en declive, del cual, unos por otros, nadie apuesta por el, el que vive del pais, y del que no puede vivir y tiene que elegir otro lugar donde hacerlo, estado potenciado por el mismo gobierno adsurdo que nos gobierna.
    Siento en lo mas profundo de mi corazón, como se hunde un pais que me ha visto nacer, crecer, pero dudo que me vea vivir en el y menos morir en el, ya que he sido desterrado por mi crimen, si, a muy pesar de muchos, soy EMPRESARIO, perseguido y humillado actualmente.

    Gracias Alberto, no dejes de escribir tus ideas.

  6. xxx Says:

    Esa es la típica fábula neocon de las narices que nos intenta meter la gentuza de la catadura del depravado del prei del FMI. Porqué no pones la fábula del empresario que cobra subvenciones al empleo mientras concatena contratos temporales?. O el del empresario que le compra el cayenne de cumple a la mujer (¨para llevar seguros a los niños¨) tras haberse desprendido de la mitad de la plantilla?. O del empresario que ha pedido con todas sus fuerzas un polígono al acalde que se niega a ocupar porque no le regalan la nave (caso visto por mí) tras haberse fundido el alcalde un monton de pasta del ayuntamiento y de los fondos autonómicos.

  7. molusco Says:

    Es muy sencillo XXX, en este país faltan empresarios y sobran trabajadores. Ojalá inmigrasen los primeros y emigrasen los segundos. Pero es exactamente al revés…

    e irá a peor, precísamente porque las políticas de este país son esas mismas que tu propones, acabar con los pocos empresarios que nos quedan.

    Es mi opinión.


  8. Hola Alberto soy Julien higgins, me ha gustado mucho tu artículo.


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