Archive for the ‘Reforma laboral y economía.’ category

Lo que tenemos encima no es una crisis… es un cambio de modelo.

octubre 18, 2013

El título de este post es un mensaje extraído de la fantástica intervención de Fernando Moreno Rodríguez, psicólogo y experto en nueva economía, en el debate del canal 24h de TVE del pasado 15 de enero.

Según él, la sociedad no está preparada para formar a sus ciudadanos para este nuevo modelo de economía. Es por ello que describe que ha llegado un tsunami, que dejará sin empleo a dos terceras partes de la población. Ahora la clave no es aprender a buscar empleo, dice, lo importante es aprender a crearlo, y para ello hacen falta emprendedores.

El emprendedor, según él, solía aparecer por necesidad cuando la persona recibía algún tipo de impacto emocional. Los emprendedores, sostiene, surgen por la necesidad y no por la formación. Con la formación tradicional el ser humano lo que busca es seguridad, es por ello que el psicólogo defiende que hay una correlación inversa entre la alta formación y el éxito en los negocios. Incluso llega a decir que Steve Jobs, probablemente, no hubiera creado Apple y todos sus éxitos si hubiera cursado una carrera académica.

Dice que la formación que conocemos va dirigida al hemisferio izquierdo, pero el olfato para los negocios se gestiona desde el hemisferio derecho, el mismo que gestiona las emociones y la inteligencia emocional. La fórmula, por tanto, es ayudar a las personas a pensar diferente. También dice que aquella persona que tiene habilidades de emprendedor, con la formación tradicional, acabamos convirtiéndola en buscadora de empleo. Y lo que necesita esta sociedad no es gente que busque empleo sino que los  cree.

Al verdadero emprendedor lo define como persona inquieta, con visión y capacidad para formar equipo. Es decir, que no se refiere a los que han abierto un negocio para quitar de por medio a a su jefe, pero han acabado siendo empleados, esclavizados por su propio “negocio-empleo”.  En su libro “La mente del emprendedor” Fernando Moreno asocia a estos personajes como integrantes del “Club de Atrapados“.

Los emprendedores, dice, son personas con visión, de las que por su experiencia, asegura que sólo hay un 3 % entre los mal llamados emprendedores. Y de los que saben formar equipo no llegan ni al 5 %.  Son grandes recetas para afrontar un mundo cambiante, que ha incorporado en pocos años una gran transformación con base a una revolución industrial y otra del conocimiento. La intervención finalizaba con la mención a la célebre frase que pronunció Peter Drucker antes de fallecer, el más destacado filósofo del management:

“Toda organización debe prepararse para abandonar lo que hace”, que, llevado a la pequeña persona o al pequeño emprendedor, se traduce en que “Toda persona debe estar preparada para dejar de ser quién es“.

La intervención se puede seguir en este vídeo http://goo.gl/XeiTb a partir del minuto 5:25, aunque la esencia se encuentra después de algunos análisis y comentarios macroeconómicos, es decir, entre el minuto 13:30 y 35:40 de la grabación.

La moderadora, desafortunadamente, le corta el discurso en más de una vez, probablemente por motivos de tiempo (una pena), pero lo que más llama la atención es la distancia que hay entre  Fernando Moreno y los periodistas que participan en la tertulia en lo referido a la concepción económica y social que vivimos. Las preguntas de éstos reflejan las mismas inquietudes que el gobierno que nos dirige (da igual éste que el anterior), es decir… descuentos para los autónomos, políticas para creación de empleo, claves para creación de pymes, recomendaciones para los que buscan empleo… Todo muy lejos de la realidad que nos rodea.

Hubiera sido interesante conocer su opinión sobre la irrupción de la economía global en los países y en la sociedad, dado que de repente estamos inmersos en un marco extremadamente competitivo que obliga a la identificación estratégica de cada país, cosa que condiciona el comportamiento de empresas y ciudadanos, así como  exigencias añadidas en productividad. Estos factores son también importantes en la nueva economía y para los emprendedores del mañana, sin embargo, España, el país con más paro del mundo desarrollado, parece que se encuentra  lejos de entender el nuevo escenario. Y mucho más, de su orientación al nuevo modelo.

Aprovecho para felicitar al invitado del debate, Fernando Moreno, por su notable intervención. En esta web hay alguna información sobre su trayectoria y sus publicaciones:

http://www.pymecoaching.com/sobre-pymecoaching/fernando-moreno-rodriguez/

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España debe ser rescatada… pero no por Europa.

septiembre 10, 2013

Europa es la referencia internacional, es el ideal, la esencia de la social-democracia, ese sistema que se fundamenta en la generalización de la clase media, con claro objetivo hacia el estado del bienestar, donde convive la seguridad, la cultura, el tiempo libre, la educación, la sanidad, los derechos de los trabajadores, la democracia, la voz y el voto, la estabilidad económica, esa que permite el equilibrio de las familias en los ingresos, el consumo y el ahorro. La de los privilegios para desafortunados y la del mimo especial para la gente mayor, con todo tipo de garantías para una digna tercera edad ¿Se puede pedir más?

Esta noche, en la entrevista en televisión por La 1, parecía que Rajoy venía con la lección bien aprendida. Manejaba cifras y porcentajes para que fueran entendidos por el más mundano. Justificaba como ninguno la necesidad de afrontar la situación de no gastar más de lo que se gana. Parecía, incluso, que tenía razón en todo lo que decía, como es habitual en estas fórmulas sintéticas de política y televisión.

Pero hubo una pregunta clave de la que no salió demasiado airoso. ¿Y de dónde vendrá el crecimiento?… entonces dijo que había dos cosas, por un lado la reforma laboral, esa que iba a ser solución de todos los males y que ya incluía nuevas modalidades de EREs por los cuales no se despedía a todos los empleados, sino que se compaginaban con reducciones laborales transitorias. Y también habló del otro motivo, que era mejorar la competitividad, sobre lo que no explicó absolutamente nada.

Hollande sigue la misma línea. Reducciones en sanidad, también recortes de y para los funcionarios, incrementos en los impuestos… y extrema irritación para aquellos que le han votado, lógicamente. Es claro que Francia sigue la línea decadente de los países periféricos, y también es claro que la contundencia del BCE sobre que el Euro no tiene discusión, y que ese organismo será  defensor suficiente para cualquier ente que quiera atacar o especular sobre dicha moneda, pues ni con esas queda clara la continuidad de la  moneda, ni la del propio continente, al menos esta es mi opinión.

Europa representa la esencia de la democracia social, pero es indiscutible que hay una Europa que congenia con la productividad, la colaboración, la responsabilidad y la correspondencia, y otra con el aprovechamiento, con la comodidad, la obsesión por el derecho adquirido, y por tanto, con la improductividad. Es la del espíritu latino, ese que no conecta con el  maravilloso y mencionado sistema de gestión y gobierno.

Para postre, tanto España como Francia, como cualquier otro país periférico, o pig, siguen infravalorando que la crisis que vive el planeta, y en especial Europa, está influenciada no sólo por las hipotecas subprime, los mercados apalancados y la burbuja inmobiliaria. Hay otra cosa en pleno sincronismo que exige que los países orienten sus sistemas productivos a aquellos sectores en los que podrán competir alguna vez y en un futuro. Es la globalización económica, que ha irrumpido con tanta fuerza y se está consolidando en tiempo récord.

No todos los países son igual de eficientes para desarrollar un aparato industrial pero sí pueden ser eficientes para encontrar un hueco en este mundo global, en función de sus cualidades y peculiaridades, siempre bajo ambiciosos planes estratégicos. De esto no se habla ni en España, ni en Francia, ni en Grecia, parece que esto no es cosa del siglo XXI.

Rajoy no tiene planes estratégicos. Tampoco tiene sectores preferentes. Hollande tampoco. Sólo tenemos austeridad por impuestos, austeridad por recortes, y sobre todo… ahí es donde podría estar la clave y la confusión: en el mantenimiento de sistemas de educación, de sanidad, de proteccionismos para la inmovilización, y mecanismos para la ansiada social-democracia, que en los países periféricos, por su idiosincrasia o por lo que sea, ya han demostrado que no funcionan.

Todo el mundo debe tener sanidad, claro que sí, pero con los 120 euros que se gasta por cada ciudadano y mes en los sistemas públicos españoles se puede hacer muchísimo más de lo que se hace en estos momentos.

También soy absolutamente partidario de que todo el mundo tenga educación, pero con los 7.000 euros anuales que gasta cada estudiante en los sistemas públicos de España se puede hacer muchísimo más de lo que se hace hoy.

La social-democracia es el mejor sistema para Alemania, Holanda, Dinamarca y los países escandinavos, pero no es el mejor sistema para cualquier país y para cualquier cultura. En España ya sabemos que no somos capaces de poner en marcha un aparato productivo. No sabemos orientarnos al cliente, ni tampoco al alumno ni al paciente. Sabemos que no podemos competir ni siquiera con el dumping social que supone los ridículos salarios y los espantosos porcentajes de desempleo que conviven aquí. España, por desgracia, está en la ruina más absoluta… y precisa de nuevas ideas, que Rajoy no está dispuesto a aportar.

Pero el responsable no sólo es Rajoy, pues Europa podría no ser la más indicada para rescatar. Es la precursora de un sistema que llega a España sólo en forma de solidaridad improductiva, es decir,  la que le está llevando a la ruina. En tiempo atrás España consiguió riqueza, aunque a base de transformar y vender territorio, pero por mucho que nos pese España es capaz de bastante poco y debe ser rescatada… El mejor candidato para el rescate de España está al otro lado del Atlántico, el que, por desgracia, tiene menos clase media, menos bienestar, menos seguridad, menos cultura, menos tiempo libre, menos educación, menos sanidad, y menos derechos… pero al menos, los salarios y las tasas de desempleo no llegarán a ser tan vergonzosos como los que tenemos en estos momentos. al menos España podría tener una posibilidad para sobrevivir, pues la  pena es ver cómo este paraíso natural, turístico, histórico y gastronómico sigue sufriendo esta extrema calamidad, inconcebible desde cualquier lugar del planeta.

Ese gran valor que España podría explotar… y exportar.

enero 22, 2013

Me he decidido a escribir este post después de leer “O la banca es intervenida o seis millones de parados”, artículo de Carlos Sánchez, director adjunto de El Confidencial, http://goo.gl/DCXUX. En él se expresa que España está una situación delicada, siendo probable y hasta conveniente que sea intervenida.

El título de ese buen post es impactante, ya que plantea el dilema de un rescate rápido, cuanto antes mejor, o una consecuencia en incremento del paro, todavía más. En lógica la intervención vendría del FMI o de un mecanismo de rescate de la UE. Por muy mala imagen internacional que podamos proyectar de país incapaz e insolvente, aún así será lo mejor para España.

El post presenta una extensa introducción de errores y aciertos en devaluaciones históricas y cambio en la divisa, y sobre los recursos que posee un país que puede contar con esa decisión, a diferencia de España. Desde mi punto de vista pienso que no hay nada mejor que una moneda única, y mucho más para un mundo ya globalizado económicamente, en donde hasta el propio consumidor final ya compra fácil y directamente en otros mercados a través de internet, pero esta unificación es sólo para países de clase A. Nada de unificación para el resto de países, entre ellos España, por lo problemas de los que estamos siendo testigos.

España está muy enferma. El PP, a diferencia del anterior gobierno, ha dejado evidencias de que quiere cambiar cosas. Me atrevería decir que hemos pasado del nivel 1 al 10 en cambios, y multiplicar en 10 veces no está mal… pero yo creo que hay que llegar hasta el 100, y con este ritmo estamos lejos. Las claves de lo que necesita este país son evidentes, pero la forma de abordarlas no es tan clara. Creo, sobre todo, que falta identificar aquellos sectores en los que España será capaz de competir en un este mundo ya globalizado, aunque yo creo que ello debe ir acompañado de alguna otra medida adicional:

1) Que los inmuebles alcancen suelo, cuanto antes. En el grupo de tertulia económica “El Gabinete” lo venimos comentando desde el año 2008. Estamos en el 2012 y ahora hay una reforma financiera con buenas intenciones, e incluso una propuesta recién anunciada por el gobierno para un banco malo al estilo alemán para suelo inmobiliario, pero ni siquiera esto es suficiente. Es necesario algo más de agresividad. Cuando los inmuebles alcancen mínimos el crédito reaparecerá de forma natural, por la evidente reducción del riesgo asociado éste.

2) Recortar gasto administrativo, pero sobre todo para un importante cambio en la gestión. Hasta Krugman dice ahora que no es viable el exceso de austeridad, pretendido y perseguido principalmente por Merkel. No me gusta ese economista, pero en esto tiene razón. Desde mi punto de vista creo que no sólo se trata de equilibrar el presupuesto sino de promover un cambio para que tanto lo público como lo privado sean eficientes y productivos, y para ello hay que empezar por la Administración. Con el copago o sin él, con un poco más o menos de impuestos, o con más alumnos o menos por aula, no es suficiente. Es necesario un planteamiento nuevo, que permitar orientar los servicios al ciudadano, al buen trabajo y a la productividad, en lugar de orientarse al horario, al funcionario y a sus derechos. Incluso evitar ese igualitarismo que está convirtiendo a España en conformista, y miserable.

El resultado es lo que tenemos ahora: obsesión por los horarios, las vacaciones y los moscosos. Ejército de calientasillas. Despreocupación empresarial por la calidad y el buen servicio. Creo que la reforma debe pasar por un periodo provisional de privatización de todos los servicios de la Administratición (educación, sanidad…), al menos hasta que España recupere un valor digno en el planeta, aunque manteniendo servicios gratuitos para todos los ciudadanos. De esa forma incorporaremos competencia, y con ella  producitividad.

El dinero que nos gastamos per cápita en esos deficientes servicios podrían ser reconvertidos en asignaciones unitarias a modo de cheque-educación, cheque-sanidad… para  servicios más eficientes, y con menos gasto. Es muy fácil encontrar ejemplos prácticos de buena gestión comparados con la realidad improductiva que nos rodea.

3) Adaptar el sistema productivo al mundo globalizado, es decir, identificar aquellos sectores económicos en los que España puede aportar valor añadido a los ciudadanos del mundo, y orientarnos económicamente a esos sectores. Para mí es claro que España es paradigma en “Trabajar para vivir”, dispone de clima, entorno natural, arquitectura histórica, costa, playas, gastronomía, productos de origen y también de industria agroalimentaria, tradiciones, fiestas… pero sobre todo filosofía de vida, motivo por el  que somos envidia del mundo. A diferencia del resto del planeta,  de lo que sabemos es de vivir, y tanto esto como el patrimonio natural tiene mucho más valor económico que las reservas de petróleo de Arabia Saudí.

Algún día deberíamos darnos cuenta de ese potencial y aprender a explotarlo. Si cerramos los comercios, por estar orientados al empleado y no al cliente… si mantenemos sucios los establecimientos, urinarios y espacios públicos… si no recuperamos la simpatía… si no sabemos escuchar al cliente ni atenderle correctamente, con humildad y profesionalidad… si ni siquiera contamos con un soporte jurídico que permita a un extranjero comprarse un inmueble con cierta garantía… pues estamos perdidos. Si supiéramos hacer esto podríamos convertir a España en paraíso del mundo, y no hay mejor concepto que ese para explotar y exportar.

Sin ir más lejos, hoy estuve comiendo en un Ginos, ese restaurante del Grupo Vips (uno de los más importantes de España según economía del sector y muy presente en las plazas turísticas). A mis niños les encanta por esos lápices de colores y esos papeles que les dan para pintar, también globos y otros tantos detalles que ofrece el restaurante para los niños. Sin embargo… hay poquísimas tronas (sólo 2 entre 180 de capacidad), estaban ocupadas a pesar de llegar muy pronto. No tienen cubiertos de tamaño pequeño, o intermedio. En el baño no hay cambiadores. Y el servicio es despreocupado… y lento. Es un simple ejemplo personal, y de hoy… en España no sabemos nada de servicios. Una pena de restaurante que, sin ser ninguna referencia del buen comer (porque no es su visión), sí podría combinar su bonita ubicación y vistas al puerto de Alicante con un servicio, al menos digno.

Explotar esos recursos en España podría ser compatible con exportar desde algunas industrias. Son pocas pero es necesaria la identificación, para dedicarnos a ellas. La autarquía ya no vale para este mundo globalizado.

Añadiría otro punto relacionado con la mejora del espíritu emprendedor, tan necesario en este país, pero no es fácil de cambiar de un día para otro, requiere nuevos enfoques desde los niveles medios de educación hasta los más altos de la enseñanza universitaria. Es por ello que, siendo tan importante no me atrevo a poner en negrita ni como punto 4. Es para el largo plazo.

Nada de todo esto se está haciendo correctamente con lo que me huele, como dice el autor del post, Carlos Sánchez, que España acabará siendo un reducto rescatado e intervenido, como los países de tercera división.

Mis mejores deseos 2012 para Rajoy.

enero 1, 2012

En especial, para que no sea “un rajao”.

España está viviendo una grave crisis económica, mucho mayor que la que sufre el resto del mundo. El mayor índice de paro del mundo y los míseros salarios con los que funciona el país son suficientemente reveladores. Es innecesario entrar en más detalle. El efecto inmobiliario está siendo devastador dada nuestra exposición a este sector. Todo se inició por unos tipos bajos  prolongados hasta el absurdo, que auspició una gran inflación de estos activos, con efectos multiplicados por  aquellas ya famosas malas prácticas financieras. Pero en cualquier caso, el elemento básico y catalizador de esta hecatombe ha sido de forma clara, la evolución y diferencia de valor de los activos inmobiliarios, que han acabado con el crédito, sus avales y el exceso de endeudamiento, fundamentalmente privado…  y en consecuencia con toda actividad económica.

Pero aún así siendo España el indiscutible país más inmobiliario del mundo  y por tanto más sensible a los efectos de esta crisis, el problema que ataca a este país desde mi punto de vista no procede de lo inmobiliario, ni de la la crisis financiera, ni la del crédito, ni siquiera del euro o del endeudamiento del país o de los otros de la zona euro… da igual cómo queramos llamarlo ya que todo está relacionado,  pero estos no son los verdaderos problemas que se presentan en nuestro país. Por cierto, a propósito del endeudamiento hay que decir que en España hay respaldo patrimonial. Aquí no suele ocurrir como en otros países, que gastan el dinero antes de tenerlo, así como tampoco tenemos ese espíritu de riesgo asociado a la inversión o a la actividad empresarial, como en países anglosajones y americanos, con todo lo bueno y lo malo que ello conlleva.

El verdadero problema de España es  la falta de capacidad para hacer las cosas correctamente. Es decir, la falta de competencia, la improductividad, la inoperancia alcanzada por una sociedad marcada por sistemas de gobierno basados en el subsidio de los inactivos, y de un falso estado del bienestar para afrontar este periodo de transición, que con el paso de los siglos será uno de los hitos económicos más importantes en la historia de la humanidad: la globalización económica.

Ayer, por ejemplo, compré unas patatas chilenas en una frutería. Estaban riquísimas. También compré otras gallegas, ya que me encanta comparar, y es verdad que para algún plato o preparativo son mejores unas u otras, pero lo cierto es que las chilenas eran mucho más baratas. Y en concreto al horno, estaban mejores las chilenas que las gallegas. En todo caso es un mal ejemplo, pues tanto los productos de origen como la industria alimentaria española son de primer nivel, y deberíamos hacer para que lo siga siendo.

España debe aprender a competir en el mundo global. Debe mejorar en producto, en calidad, en productividad y en servicio al cliente. Pero para ello debe saber identificar los sectores en los que realmente puede o podrá competir. Creo que es la madre de las batallas en esta crisis económica. Esa es la causa del paro inaudito de este país… y también de que los salarios del personal cualificado sean los peores del mundo. Hasta Burundi, en la África central, nos supera en salarios de personal cualificado, llegando España al absurdo de que el subsidio en nuestro país, es decir, el salario de no trabajar es mayor que el salario de trabajar en un mismo puesto. ¿Cómo vamos a mejorar el paro si los parados ponen como condición seguir cobrando el paro para cobrar en B en su nuevo trabajo?

Es por esto que dejo escritos  mis deseos para 2012, dirigidos especialmente a nuestro nuevo dirigente Rajoy, ya que por los últimos comentarios e intenciones publicadas en los medios, tenemos un grave riesgo de Rajoy acabe siendo “un rajao”. Creo que hace falta tomar muchas medidas, pero voy simplemente a enumerar algunas, a modo de ejemplo:

  • Educación y Sanidad: Lo importante no es que sea pública o privada. Lo importante es que funcione, que cubra a la totalidad de la población, con presupuesto coherente y con servicios de calidad, para cumplir unos determinados objetivos. La educación pública ha demostrado ineptitud, y la sanidad pública gran despilfarro. Mi propuesta es el Cheque Educación y el Cheque Sanidad, es decir, que todos los ciudadanos dispongan de un presupuesto unitario (no superior al actual) y que ellos decidan en qué centros o qué aseguradoras pueden ofrecerles mejores servicios, que con un amplio diferencial serán mejores a los desastrosos que tenemos ahora. Sólo hay que comparar cifras y servicios, cosa que parece que nadie quiere intentar en este país.
  • Contratación laboral: Lo importante en ello debe ser el cliente final. Si éste exige contratos parciales y horarios extraordinarios, debe haber solución, tanto para empresarios como para los trabajadores. El contrato único es la mejor opción, pero con la oportuna flexibilidad para que de una vez tengamos recursos jurídicos orientados al cliente y al buen servicio.
  • Con relación a despidos, y a subsidios: España debe cambiar su paradigma, basta de dar dinero para promover el inmovilismo. Para comer sí, pero no para inmovilizar a las personas y para potenciar la economía sumergida, ni para condicionar el “no” al trabajo. Es inaudito que el mercado laboral esté pagando menos que el paro en los mismos puestos. Hacen falta fórmulas del tipo fondo austríaco, o mejor… fondo brasileño de garantía salarial, es decir, dinero para la movilidad,  para el que rinde, para el que aporta producción y productividad. Basta de lo contrario, de proteger al inmóvil, porque cometemos el error del principio de Heisemberg: cambiamos el comportamiento y la forma de actuar de las personas, con lo que nos encontramos con lo contrario de lo que buscábamos. Los rumores e intenciones en los pocos días que lleva el PP en el gobierno parece que van orientados al despido de 33 días… en lugar de 45, que es exactamente más de lo mismo. Hace falta una revolución, lógicamente no apta para un “rajao”.
  • Horarios comerciales: El cliente siempre tiene razón. Basta de servicios orientados al empleado. Debemos aprender de una vez que si no nos orientamos al cliente seremos superados por cualquier otro país, cualquier otro lugar del planeta. Un turista que nos visita no va a aceptar que los horarios comerciales estén adaptados a la idiosincrasia del trabajador, y no a la necesidad de ese cliente. No volverán. Destacamos por horarios de cierre en los mediodías, domingos y festivos cerrados, noches comerciales inexistentes para el comercio turístico. Basta de proteger el negocio familiar, si éste no tiene capacidad para orientarse al cliente. Madrid ha dado un paso importante que el resto debería asumir. No es un ataque… es sólo una defensa de las amenazas que proceden del exterior. España es el país más turístico del mundo, y no debería dejar que serlo aunque ya le falta muy poco. Los problemas se generalizan en todos los sectores, pero en el caso de las farmacias la situación es inaudita. Basta ya de esa mafia-entramado para el mal servicio. No tienen stock, no tienen horarios decentes, no hay entrega a domicilio, ni siquiera te dan los tickets en muchas de ellas, hasta falta simpatía en los vendedores. Los precios entre unas y otras son disparatados. Es necesaria una liberalización para poder competir como el resto del mundo. Es suficiente escuchar las tertulias de los turistas cuando van en un tranvía, en el metro o el autobús, para darnos cuenta lo mal que lo hacemos.
  • Atención al cliente: España necesita incorporar el salario variable, esa cosa tan generalizada en el mundo entero y de la que Europa tiene que aprender ante su falso concepto de la socialdemocracia, en versión genuinamente antihumana. Hay que empezar a implicar al trabajador el los resultados del empresario, así como al empresario a repartir beneficios con el trabajador. Sólo así conseguiremos evitar ese distanciamiento, cada vez mayor, que tiende a convertir los trabajadores en funcionarios improductivos y alejados del buen servicio. España es una lacra en todo esto, claramente estamos entre los peores del mundo.
  • I+D: Sí, claro que sí, pero con exigencias y resultados, es decir, I+D privada y también de acompañamiento a la privada, esa que invierte dinero para ser rentabilizado… y no para pagar funcionarios y becarios sin objetivos.
  • Orientación a los sectores estratégicos: Me despido con ésta medida, que para mí es la madre de todas las medidas. España debe saber identificar los sectores en que puede competir en el mundo global, y apoyarlos hasta desarrollar su máxima competitividad. Basta de ayudas a los sectores moribundos, como el del automóvil, estandarte de lo que pronto dejará de existir. Tenemos sectores muy destacados, como el energético, el de renovables, de infraestructuras, la biotecnología, logística, sector agroalimentario, gastronómico… incluso algunos subsegmentos industriales, como el textil y el calzado. El turismo es fundamental… y lo estamos perdiendo. Nuestras infraestructuras turísticas y nuestro nivel de servicio deja tanto que desear que como no cambiemos pronto, los extranjeros abandonarán definitivamente nuestros destinos, para ir a lugares alternativos. Es necesario potenciar estos sectores y deberíamos invertir en su desarrollo desde el propio gobierno. Keynes sí, pero sólo para esto y durante una provisionalidad marcada por la transición al mundo global. Para lo demás es mejor la liberalización económica en su última expresión. Sólo así conseguiremos un país productivo, con posibilidades de futuro.

Sólo así… si Rajoy no se raja.

El estado del bienestar

junio 22, 2011

Tengo una amiga brasileña. Vive en Río de Janeiro. Ella tiene 48 años y comenzó a trabajar en el ejército desde los 18 años, en el ejército del aire. Durante este tiempo ha estado trabajando como auxiliar de una clínica dental, aunque dentro de ese área de Defensa. Por otra parte, estudió Logopedia, simultaneando con aquel trabajo (allí creo que le llaman algo así como fonoaudióloga, o algo parecido), y después de finalizar sus estudios repartía su tiempo entre aquel trabajo y su clínica propia, para atender a las deficiencias logopedas de los niños.

Bien, la noticia (vamos, lo que me ha sorprendido) es que el gobierno brasileño la acaba de jubilar. A los empleados públicos de algunas divisiones determinadas, a través de una ley (aunque podría ser antigua) los jubilan cuando cumplen 30 años de servicio. Pero es una jubilación peculiar, pues ella va a seguir trabajando con la clínica, para tener, claro, dos ingresos. Los de la jubilación y los de su negocio. En Brasil, un jubilado puede seguir trabajando. No tengo claro si algún día incluso puede incrementar con ello su pensión, no lo sé, pero lo cierto es que muchos trabajan y está bien visto.

El salario de esta auxiliar no será muy alto… pero tampoco será muy bajo. Debemos pensar que España es la referencia en miseria salarial y con poco ya nos supera cualquier país, y estamos hablando de un país en plena euforia económica, Brasil, desde hace ya mucho años. Los salarios, por cierto, están  en contraposición si lo que comparamos es lo que cobran los que no hacen nada, o los que no han hecho. En eso es seguro que no estaremos mal, seremos de los que mejor pagamos.

No estoy seguro si está bien o no que una persona se jubile tan pronto. Yo creo que nadie debería hacerlo tan joven, pero claro, eso no es jubilación. Me llama la atención que en Brasil los jubilados sí pueden trabajar. Es decir,  el concepto está más orientado a… que ganas una pensión por lo que has trabajado, y no porque dejas de trabajar, que es lo que ocurre en España. Se permite y potencia el pluriempleo, aunque haya personas que no trabajan (bueno, en Brasil hay menos de la mitad de paro que en España). Parece que ellos tienden a un estado del bienestar basado en el esfuerzo, en el trabajo. El nuestro, desde luego, está basado en todo lo contrario, aunque algunos pensaréis que aquello no es bienestar sino divergencia.

Es exactamente lo mismo que ocurre con el fondo de garantía salarial, o dos tercios de lo que es el despìdo brasileño, es decir, un fondo que se va acumulando a medida que vas trabajando, y lo recuperas cuando te despiden. Así no cuestas tanto a la empresa en ese proceso, pero tú tienes asegurado ese periodo de transición. Ese dinero que acumulas tú  y para tí también lo puedes recuperar en otros casos… para la primera vivienda, ante una enfermedad grave y con la jubilación.

Es otro premio más por trabajar, que no por no trabajar. En España se estuvo debatiendo durante mucho tiempo lo del fondo austríaco, que no es otra cosa que ese brasileño pero en reducidas proporciones, y que parece que tampoco va a salir.

Es verdad que el concepto de bienestar está orientado a cubrir necesidades de los desafortunados. Pero no. Todos sabemos ya que no. El resultado es que eso trasciende en inactividad, y también en economía sumergida. Al menos en países de cultura “picareta”… como lo son algunas de esta parte del Mediterráneo.

Ahora el FMI dice que hay que rebajar el despido, que hay que desvincular subidas de salario de la inflación, y también que las relaciones de convenios colectivos estén  focalizadas a la empresa, y no al sector… Es decir, en resumen… más conexión con la productividad empresarial y menos con los derechos para la inactividad y la inoperancia. Por fin parece que llegan cosas interesantes. Ha llovido bastante para se pronunciara con ideas coherentes… aunque el Ministro de Trabajo ya ha dado su palabra: y es que NO.

Comercio, ocio y turismo.

mayo 30, 2011

Siempre he sido muy crítico con el comercio de este país, que no sabe de escaparatismo, que no sabe atender al cliente, que es famoso en el mundo entero porque duerme siesta y porque nunca se planteó abrir festivos. Por supuesto mucho menos por las noches, aunque sea referido a áreas muy turísticas, por buenas o selectas que éstas pudieran ser ¿Selectas? ¿Hay algo selecto en este país que no sea lo gastronómico? Desde luego que es inimaginable un paseo de compras de bonitas tiendas después de una cena, en zona turística, si es que el hecho de abrir en ese horario supone rentabilidad. Desde luego que es rentable, por el gran valor añadido al visitante y a tenor de muchas experiencias en otros países. Pero ni los comercios tienen sensibilidad para esa orientación a la rentabilidad, ni los políticos se lo permiten ante esa visión absurda y soviética de proteger al empleado.

¿Se protege al empleado o se promueve al parado? En España comercio no es ocio, ni sirve de plan para los ciudadanos, ni se relaciona con turismo. Pensar que un domingo por la tarde, lluvioso o muy caluroso, se pueda visitar un centro comercial para realizar algunas compras, al tiempo que se toma un café o un almuerzo en un bonito restaurante debe ser cosa de locos. ¿Qué atractivo puede tener eso? ¡Claro! Pensamos así porque todo lo que rodea a nuestros centros comerciales es cosa cutre. Muy cutre. Por otra parte, parece importar poco que haya o no haya áreas atractivas para el turista de nivel.

Los centros comerciales son algo que no encaja demasiado bien en este país, de clima benigno y de gusto por la calle y exterior (al menos en algunas regiones), pero lo cierto es que hay centros comerciales y no son pocos. En cualquier lugar de España hay numerosos ¿Pero qué clase de centros? Desde luego miserables, son simples anexos a un hipermercado… simples lugares que pretenden captar al visitante que busca la oferta de los 10 kilos de patatas para retenerle un ratito más e intentar venderle unos zapatos de oferta de dos pares por seis euros.

España es el país más turístico del mundo, aunque no lo sea en ingresos (por Estados Unidos) ni en visitantes (por Francia). Pero cualquier ratio referido a territorio, población, tiempo de estancia u otros muchos dejarían claro que España es el indiscutible número 1 del mundo. Pero entonces… ¿Porqué el comercio de este país no abre festivos? ¿Es porque el empleado debe descansar? ¡Qué insensatez! ¿Imagináis que el restaurante cierra el domingo para descanso de los camareros? ¿O que cierra el cine para que los que trabajan en él pudieran descansar? ¿Imagináis un cine abierto de 8 a 18 de lunes a viernes? ¿Y lo mismo con el teatro? ¿No verdad? Claro que no.

El ocio no cierra en fin de semana… pero el comercio también es ocio, lo saben bien en ya varios continentes, sobre todo América, Asia y Oceanía, queriendo no incluir a África por aquellas diferencias. En Europa hay quién dice que ese éxito se debe a que los centros comerciales son lugares seguros, y por eso triunfan donde no hay seguridad. Otra insensatez. Hay que vivirlo para opinar. Pero incluso en algunos lugares de Europa también se va aprendiendo, y comienzan a descubrir que el comercio sí tiene de ocio. En España, primer país del mundo en turismo sigue vigente el modelo de la “mercería de la abuelita” y la protección al trabajador, esa que dice que también tienen derecho a descansar los domingos… Mejor dicho: protección para irse al paro, porque lo que ocurre es que el comercio de este país transmite una imagen tan pobre que lo que se pierde es rentabilidad, esa necesaria para mantener los puestos de trabajo.

Lo de la mercería de la abuelita es una forma de describir un modelo en que la contabilidad del negocio se funde con el salario del comerciante. Son negocios no rentables que sobreviven, a veces, sin llegar a generar ni para la amortización del local, frecuentemente en propiedad porque si se trata de alquiler entonces sí cierran. Son aquellos negocios cuyo fundamento es ocupar a la abuelita, a la nuera o al nieto, para que no se aburran en casa y tengan algún tipo de distracción.

Se entiende que en España no se quieran construir muchos centros comerciales, pues la calle es probablemente el mejor centro comercial. Pero si se construyen centros deberían ser ambiciosos, verdaderos centros de ocio, y no cutrecillos espacios anexos a un supermercado. ¿Habéis estado en el baño de algún centro comercial de este país? El 99 % son de vergüenza. ¿Y los bares y restaurantes de esos centros?… Son cutrecillos de esos franquiciados de los más modestos ¿Verdad? Es lógico, se han construido, se gestionan y se administran desde una legislación orientada a lo escaso, lo miserable, lo cutre, por lo que nunca van a despegar. Por cierto, los arquitectos tampoco escapan de semejante horror.

Ayer estuve en un lugar peculiar, en Alicante. En una especie de engendro llamado Area Comercial Isla de Corfú ¿Habéis estado en ese desafortunado espacio? Ni siquiera es un centro comercial. Son simples naves en donde se han instalado muchas tiendas, pero sin lugares comunes, sin un pasillo cubierto que te aisle del calor, o de la lluvia. El parking, por cierto, debe llegar a los 90 decibelios por su descuidado sistema de evacuación de gases. Cuando sales del ascensor te encuentras con una calle de muchísimo tráfico, ruido y humo. Es una experiencia francamente desagradable ¿Y porqué se desprecia tanto al ciudadano, al cliente del comercio y al turista? pues Alicante es una ciudad muy turística, con mucho valor natural… pero por desgracia muy poco artificial (el vampirismo de Camps es muy hostil sobre esta ciudad). Mi pregunta es… Ya que hay tiendas dispuestas a invertir para instalarse en la ciudad… ¿Tan cutres somos que no somos capaces de ofrecerles un espacio que sea agradable y de ocio a los visitantes, a aquellos que pagan impuestos en esa ciudad o que la visitan para enriquecerla? Alicante tiene cuatro centros comerciales pero ninguno da la talla, sin contar con El Corte Inglés, para el que sólo éste habría material para mucho más que un post. En Alicante hay demasiado espacio para que no se desarrolle un centro de la ciudad que ayude a consolidar esa ciudad para cruceros y de destaque turístico, quizá por ello, tanto el centro como los centros comerciales son miserables. Pero si se hicieran las cosas con buen gusto, a lo mejor se proyectaba otra visión de la ciudad y entonces faltarían espacios comerciales. La cuarta provincia de España merece mucho más de lo que tiene. Es un ejemplo extrapolable a lo que ocurre en muchas ciudades de este país. Casi siempre mal gestionadas.

Quizá todavía no hemos pensado lo suficiente para afrontar esta crisis. Somos demasiado descuidados para aprovechar el valiosísimo recurso que tenemos en este país, tanto por el clima, como por lo natural o histórico, que podría configurar un turismo de gran valor económico. Ya sabemos que ese recurso para España es superior a lo que aporta el petróleo del país con más reservas, Arabia Saudí.

¿Y en cuanto al servicio al cliente? Es otro gran defecto de este país. Hay que salir a América y Asia para aprender cómo se hace esto ¿Por qué todavía no hemos aprendido que el salario variable motiva al empleado y le aproxima a la empresa que representa? Aunque sea en una parte, pero claro, considerable parte, el salario variable debería de ser considerado de una vez en este país.

El caso de Alicante es algo deprimente. Éra la cuarta provincia de España (desde hace años, en población y PIB) pero Valencia roba demasiado como para desarrollarse por sí misma. Y la propia ciudad se conforma con una visión muy miserable para que pueda despegar. El comercio es sólo un pequeño ejemplo de lo que ocurre en esta bonita plaza, pero también extrapolable a lo que está ocurriendo en este país, el de los bajos salarios, la menor productividad y mayor paro, ya del mundo. Alicante, por cierto, es plaza destacada en esos mismos indicadores.

La España de los granujas… y los idiotas.

octubre 20, 2010

Esta es la historia de Pepe el granuja, y Manolo, el idiota, nuevos símbolos de la España del siglo XXI.

Pepe y Manolo trabajaban juntos en una ferretería. Por razones diversas Pepe fue despedido hace unos años, recibió catorce mil euros de indemnización y desde entonces está en el paro. Manolo sigue en la ferretería, trabaja 48 horas semanales y cobra 1.180 € netos al mes.

Pepe cobró 1.020 € de paro durante los primeros 6 meses y 895 hasta cumplir 2 años y ahora cobra 420 €, y cuando acabe estará cobrando la ayuda familiar. Por tanto de media, en este tiempo, Pepe está cobrando entre ayudas y subsidios unos 875 € al mes.

Manolo, se levanta todos los días a las 07:30 de la mañana y trabaja muchas horas, pero consigue aventajar en 305 € de diferencia respecto a su ex-compañero, prorrateando todo tipo de ingresos. Pepe sin embargo, no tiene ninguna obligación, situación que él mismo califica de maravillosa, y se levanta a las 10:45 todos los días para ir de inmediato al bar a tomarse su café y su media tostada con queso, al tiempo que discute con el camarero el último partido del Aleti. El salario real de Pepe es en realidad superior a esas cifras, incluso supera las cifras de Manolo porque realiza de vez en cuando alguna chapucilla que cobra “en B”, pero éstas sólo le llevan un máximo de 4 horas semanales de trabajo.

Tanto Pepe como Manolo viven con sus parejas. Las chicas trabajan de cajeras en el mismo supermercado ganando 800 € netos al mes cada una. Pepe aprovecha las condiciones de ayuda existentes, y tiene derecho a una VPO, que decide contratar pagando una entrada de 9.000 euros. Ese dinero lo tiene todavía en el banco, procedente de su indemnización. Manolo no tiene derecho, pues las cifras económicas superan los mínimos exigibles. De todas formas, aunque pudiera recibir ayudas, su economía no le permitiría desembolsar los 5.000 euros de mínimo para la entrada.

El hijo pequeño de Pepe tiene preferencia en la guardería municipal, pues el paro es el primer motivo de prioridad. El hijo de Manolo no tiene plaza, con lo que lo tiene que llevar a una privada, en la que está paga 175 euros al mes… sin comer, claro, con ese dinero no da ni para el desayuno, es por ello que tienen que resolver algunas filigranas entre él y su mujer para poder recogerlo todos los días a las 13 horas, hora de salida del horario matinal.

El hijo mayor de Pepe tiene derecho a una beca en la universidad, y decide estudiar en la facultad de bellas artes, pero el de Manolo no puede, pues supera los límites en su solicitud, y no logra acceder a ella. No le queda otro remedio que apuntarse en el paro para ver si encontrando un trabajo y colaborando con la economía familiar, dentro de un par de años consigue acceder a esos estudios. Todo ello a pesar de que sabe que apuntarse al paro es como escribir “Te quiero Dori” en un toro de Osborne. No sirve de nada.

Pepe no tiene que hacer declaración de IRPF, pues el dinero que recibe en negro de sus chapucillas no los declara, claro, y las cantidades obtenidas del paro le permiten no hacer declaración. En todo caso decide hacerla, ya que con ella le devuelven 488 euros que le retuvieron el año pasado en un pago profesional que no pudo esquivar por la sumergida. La mujer de Pepe, al tener a su marido en el paro hace declaración conjunta para conseguir reducciones.

Manolo sí hace declaración. Como sus retenciones son bajas y además no puede desgravar porque no tiene casa propia, pues le toca pasarlas canutas en el mes de junio de todos los años, al salirle positiva y no tener suficiente saldo en la cuenta… normalmente lo pasa mal hasta navidad, ya que decide aplazar los pagos hasta ese momento.

Manolo trabaja porque es idiota, él lo va descubriendo, pues sin trabajar ganaría mucho más y en su casa se viviría muchísimo mejor, por lo que de forma consciente y también inconsciente, cada vez trata peor a los clientes de la ferretería. Su jefe no para de decirle que España es un país turístico y también de servicios, y que debe ser consecuente y atenderles mejor. Al final, la responsabilidad de Manolo supera sus contradicciones e intenta una y otra vez trabajar correctamente, aunque muchas veces ya no lo consigue.

El tiempo va minando a Manolo, porque cada vez se ve más idiota. Cuando sale del trabajo y de dirige a su casa, normalmente sobre las 20:45 de cada día, hay veces que se encuentra con Pepe, que se cruzan en el trayecto de éste hacia el gimnasio o la escuela de negocio. Pepe ha decidido apuntarse a ambas cosas porque en el gimnasio le hacen un descuento de 2×1 por ser parado, con lo que se ha apuntado con su mujer, y por otra parte también asiste a una escuela de negocio llamada Fundesem, donde los cursos tienen un 50 % de descuento a los parados.

Como Pepe es un poco cabroncete, cada vez que se encuentra a Manolo encima va y le dice… a ver a ver… alegra esa cara… y a ver cuándo rebajamos esa barriguita… ¡¡¡Que te estás poniendo muy feo!!!

Pobrecillo Manolo.

A los empresarios los dejaremos para un próximo post, pues parece que se han ido todos al Caribe. Según rumores, dicen que llevan unos años perdiendo dinero. Además intentaron contratar algunos granujas pero no lo consiguieron, era imposible ofrecerles mejores condiciones que las que tienen por no trabajar. Con los idiotas, como están siempre enojados y ahora se dedican a actividades sindicales, han reducido la productividad a mínimos históricos… entonces, todos los empresarios han optado por marcharse al Caribe, en bandada o desbandada.

El dueño de la ferretería ya está estudiando el cierre aunque no irá al Caribe sino al embalse de San Juan, pues cuando despida a Manolo no le quedará más que para una canoa que le permita sobrevivir pescando carpas.

PD: La fábula no es original, aunque incorpora adaptaciones.