El cheque sanidad.

Publicado octubre 9, 2012 por alberto_mt
Categorías: Calidad de los servicios

Con las declaraciones de De Guindos sobre Sanidad en copago progresivo, independientemente que hayan sido intencionadas o no, se destapa la caja de los truenos. Ahora por todas partes hay reflexiones, tertulias y descalificaciones.

Todos somos conscientes de que el estado del bienestar no es sostenible, y lo será todavía menos si dura mucho este periodo de transición a la plena globalización, que exige a los países ser productivos, o como poco, competitivos. El estado del bienestar y la productividad en un país como España, ya todos sabemos, son incompatibles. Y esa productividad es necesaria para sobrevivir en este nuevo y salvaje mundo competitivo, en donde unos países destacados compiten con productividad y los otros con bajos salarios o pocos derechos (España, como buen ejemplo)

Pero lo que más sorprende a los contertulios es escucharles: “… es que la sanidad española es muy buena”, “Tenemos una sanidad eficiente”, “Gastamos menos que otros países europeos y damos tanto o más que ellos…”

¡Falacias!

La sanidad española es muy deficiente, vanagloriada por aquellos que no conocieron algo diferente, especialmente en otros países. Es un desastre. Es un sistema que no está orientado al paciente, sino al funcionario, que con su baja productividad y deficiente calidad de servicio ofrece una atención pésima, retribuye a sus profesionales sanitarios con salarios por debajo de cualquier país desarrollado o en vías de desarrollo.

Pongamos algunos ejemplos de este horrible servicio:

  • Si tienes un cáncer da igual, las pruebas de diagnóstico siguen su lento e ineficiente ritmo de la desesperación.
  • El promedio de tiempo de atención pediátrica no supera los seis minutos. Los tiempos del médico de cabecera evidencian gran desprecio  al paciente.
  • Las mujeres no tienen ginecólogo. Eso es muy distinto a que algún día y con 9 meses de demora consigan una visita a ese especialista.
  • El centro de salud de tu hijo no te descuelga el teléfono ni para la cita de vacunación.
  • Si tienes que ir al oftalmólogo, pierdes el tiempo y una visita (tanto tú como el médico de cabecera) para luego esperar 10 meses a que te atiendan.
  • Los médicos ganan poco, solo les llegan regalos o alegrías de parte de las farmacéuticas. No hay país comparable en salarios de médicos o profesionales de cierto nivel… Y en España hay buenos médicos, aunque el sistema les impida demostrar su profesionalidad y excelencia.
  • El trato al  paciente es cada vez peor. Por ejemplo, si tu niño nace fin de semana, no hay matronas. El sistema no está orientado al paciente sino al funcionario. Los procedimientos no funcionan… y no hay nada ni nadie que  trabaje para mejorarlos.

Y lo peor… esta mediocre sanidad, tan universal y vanagloriada por todos, ha impedido el desarrollo de una industria sanitaria privada lo suficientemente digna, quedando relegada a excepciones puntuales en grandes ciudades.

En la sanidad pública gastamos 1.500 euros por ciudadano y año. Si descontamos una parte para investigación y otra para gasto farmacéutico de las enfermedades graves todavía nos quedan algo más de 1.000 euros/año, que permitirían gestionar una sanidad eficiente y de calidad. Hay muchas experiencias de calidad conocidas con cifras inferiores.

El cheque sanidad sería una sanidad universal, para todo el mundo, para el que paga impuestos y para el que cobra de los impuestos, incluso para el que no paga ni cobra. Toda persona física recibiría esa dotación, sólo reembolsable en servicios sanitarios, que deberían ser gestionados a través de una industria intermedia de seguros, hospitales y centros de salud. Todavía sobraría dinero para la factura farmacéutica, mucho más dinero que el que gastamos hoy en este deficiente y desmotivador servicio.

Pero las declaraciones de De Guindos podrían proceder de una provocación premeditada, parece que tiene poco sentido involucrar a los ciudadanos de rentas altas para librar de un copago de una sanidad que no usa ¿?

Servicios “made in spain” – PARTE 2: Las farmacias

Publicado julio 11, 2012 por alberto_mt
Categorías: Calidad de los servicios, Uncategorized

A propósito de las protestas de los farmacéuticos con motivo de que las administraciones no les pagan, con toda razón, se están publicando reacciones de todo tipo en todos los medios… http://www.eleconomista.es/empresas-finanzas/noticias/3300805/08/11/Los-farmaceuticos-alertan-sobre-las-consecuencias-del-retraso-en-los-pagos.html

Quisiera aprovechar para que esta revuelta pueda servir para una reflexión sobre las farmacias españolas, y mejorar el servicio, que es claramente abusivo, monopolizador, y tercermundista.

Me refiero a estos 8 pecados capitales:

  1. Que de una vez por todas, las tengamos abiertas 24 horas, en detrimento de esos bunkers, de guardia, en el que damos la imagen de país en guerra, y donde los servicios de información ni siquiera te aclaran si la farmacia de guardia es para hoy, o  es para mañana. Ni siquiera en Internet.
  1. Que te ofrezcan el ticket sin tener que pedirlo. Esto no ocurre en toda España por igual, pero hay muchas, muchísimas farmacias, probablemente mucho más de la mitad, que todavía no dan ticket (incluso te ponen mala cara si lo pides).
  1. Que haya stock… y que dejen de presumir del sistema logístico. Te das cuenta sobre todo cuando tienes niños, que te toca recorrerte varias farmacias, pues los stocks son demasiado escasos. La logística de mañana a tarde, o sobre día siguiente no vale, a no ser que te conformes con un este tercermundismo farmacéutico. El problema es que el sistema farmacéutico está demasiado atomizado y gestionado por una legislación de carácter monopolista y dictatorial. Si las farmacias fueran grandes y en menor número no ocurrirían estas cosas. Serían productivas y efectivas.
  1. Que las farmacias abran los domingos, que hay suficientes clientes en esos días para rentabilizar el negocio. Que el que trabaja en el restaurante o en el cine también lo hace los domingos. Es el mismo problema de siempre, como son pequeñitas, familiares… y con la filosofía empresarial de “La mercería de la abuelita”, pues eso, no da para el buen servicio al cliente. En cuanto a esto opino lo mismo para centros comerciales, áreas turísticas, y todo aquel lugar donde el cliente agradezca su apertura.
  1. Entrega a domicilio…¿Por qué nuestra tercermundista legislación no permite este servicio? Si hay otros países donde es perfectamente válido y generalizado.
  1. Que los precios entre las baratas y las caras no se relacionen por lo geométrico. Es un insulto la diferencia de precios que hay entre unas farmacias y otras, dando éstas el mismo servicio. De hecho, las que peor servicio dan, suelen ser las más caras.
  1. Incluso que los dependientes sean más simpáticos, que para eso es el sector del comercio que más paga a sus empleados, de forma indiscutible. ¿Por qué ahora somos tan antipáticos y poco serviciales?
  1. A todo esto, hay que señalar que el propietario de una tienda-farmacia es el que más beneficio y patrimonio genera de entre todos los sectores comerciales y tiendas con el que se puedan comparar, gracias a ese proteccionismo monopolista.

Por una vez, tengamos farmacias profesionales, administradas por empresas bien gestionadas y productivas, que puedan ofrecer buenos servicios a los clientes.

Países como Brasil, Colombia, Estados Unidos, Mexico, Hong Kong, Japón, Malasia, Tailandia… y un largo etcétera, disfrutan de todos estos servicios de forma plena ¿Por qué en España nos conformamos con este régimen tercermundista? … si deberíamos ser modelo en servicios de todo el planeta, ya que sin duda somos el país más turístico del mundo.

Guardiola, desde el blog de un madridista

Publicado abril 28, 2012 por alberto_mt
Categorías: fútbol

No paro de leer críticas sobre Guardiola, aunque eso sí, la mayoría de ellas escritas por madridistas. El odio entre los dos equipos ya sobrepasó todos los límites imaginables, tanto para culés con el Madrid, como para madridistas con el Barça. Se perdió el sentido común.

En los dos últimos partidos de Champions en que los dos equipos fueron eliminados pude comprobar desde la imparcialidad de un bar, situado en una ciudad con cierto equilibrio de hinchada, como es Alicante, cómo la alegría que se exteriorizaba era mucho mayor con el mal del equipo contrario que con el bien del equipo propio. Da igual qué equipo, da igual qué hinchada. Una cosa es alegrarse por el mal ajeno, y otra… sólo vivir de esa alegría ¡Qué degenerados estamos!

Será por motivos políticos, por motivos pueblerino-nacionalistoides, o simplemente porque son los dos equipos más poderosos del mundo (en presupuesto lo son) y que casualmente coinciden en un mismo país. Pero yo creo que para este extremismo hay otro motivo adicional: El Barça ha creado un fútbol diferente, espectacular, basado en el juego de equipo, en un sistema muy  independiente de la alineación, que gestiona espacios, que idealiza la actividad del jugador sin balón… equilibra los demarques para hacer un fútbol sencillo en el que cualquier jugador se puede adaptar, y  para las recuperaciones genera un pressing localizado que no produce desgaste físico. Las calorías que debe consumir cualquier otro conjunto para contrarrestar el sistema son tan elevadas que no se consigue ni con un equipo de gacelas, de máximo rendimiento físico. Guardiola además lo hace con una gran capacidad para motivar su grupo, como buen líder que es. Demasiadas cualidades.

A Guardiola se le crítica porque dicen que lo que ha conseguido ha sido gracias a Xavi, Iniesta y Messi. Otras críticas dicen que un entrenador glorioso debería entregarse al club que le ha permitido su reconocimiento. También se le critica por su inadaptación en una organización grande y compleja. Yo también le critico: por esa ironía, siempre rodeada de declaraciones cínicas e hipócritas, casi siempre disfrazado.

Pero a quién le guste el fútbol debería reconocer que este hombre ha creado un nuevo concepto. Desde Sacchi ha habido entrenadores buenos y muy buenos, pero ninguno capaz de revolucionar el concepto. Guardiola lo ha conseguido. Con él, ahora sí, el fútbol es una verdadera delicia. Sus defectos son muy pequeños en comparación con lo que ha aportado. Y aunque su fútbol no era perfecto, el tiempo demostrará que no eran necesarios ni Xavi, ni Iniesta, ni Messi.

Mis mejores deseos 2012 para Rajoy.

Publicado enero 1, 2012 por alberto_mt
Categorías: Calidad de los servicios, Crisis en la UE, Reforma laboral y economía.

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En especial, para que no sea “un rajao”.

España está viviendo una grave crisis económica, mucho mayor que la que sufre el resto del mundo. El mayor índice de paro del mundo y los míseros salarios con los que funciona el país son suficientemente reveladores. Es innecesario entrar en más detalle. El efecto inmobiliario está siendo devastador dada nuestra exposición a este sector. Todo se inició por unos tipos bajos  prolongados hasta el absurdo, que auspició una gran inflación de estos activos, con efectos multiplicados por  aquellas ya famosas malas prácticas financieras. Pero en cualquier caso, el elemento básico y catalizador de esta hecatombe ha sido de forma clara, la evolución y diferencia de valor de los activos inmobiliarios, que han acabado con el crédito, sus avales y el exceso de endeudamiento, fundamentalmente privado…  y en consecuencia con toda actividad económica.

Pero aún así siendo España el indiscutible país más inmobiliario del mundo  y por tanto más sensible a los efectos de esta crisis, el problema que ataca a este país desde mi punto de vista no procede de lo inmobiliario, ni de la la crisis financiera, ni la del crédito, ni siquiera del euro o del endeudamiento del país o de los otros de la zona euro… da igual cómo queramos llamarlo ya que todo está relacionado,  pero estos no son los verdaderos problemas que se presentan en nuestro país. Por cierto, a propósito del endeudamiento hay que decir que en España hay respaldo patrimonial. Aquí no suele ocurrir como en otros países, que gastan el dinero antes de tenerlo, así como tampoco tenemos ese espíritu de riesgo asociado a la inversión o a la actividad empresarial, como en países anglosajones y americanos, con todo lo bueno y lo malo que ello conlleva.

El verdadero problema de España es  la falta de capacidad para hacer las cosas correctamente. Es decir, la falta de competencia, la improductividad, la inoperancia alcanzada por una sociedad marcada por sistemas de gobierno basados en el subsidio de los inactivos, y de un falso estado del bienestar para afrontar este periodo de transición, que con el paso de los siglos será uno de los hitos económicos más importantes en la historia de la humanidad: la globalización económica.

Ayer, por ejemplo, compré unas patatas chilenas en una frutería. Estaban riquísimas. También compré otras gallegas, ya que me encanta comparar, y es verdad que para algún plato o preparativo son mejores unas u otras, pero lo cierto es que las chilenas eran mucho más baratas. Y en concreto al horno, estaban mejores las chilenas que las gallegas. En todo caso es un mal ejemplo, pues tanto los productos de origen como la industria alimentaria española son de primer nivel, y deberíamos hacer para que lo siga siendo.

España debe aprender a competir en el mundo global. Debe mejorar en producto, en calidad, en productividad y en servicio al cliente. Pero para ello debe saber identificar los sectores en los que realmente puede o podrá competir. Creo que es la madre de las batallas en esta crisis económica. Esa es la causa del paro inaudito de este país… y también de que los salarios del personal cualificado sean los peores del mundo. Hasta Burundi, en la África central, nos supera en salarios de personal cualificado, llegando España al absurdo de que el subsidio en nuestro país, es decir, el salario de no trabajar es mayor que el salario de trabajar en un mismo puesto. ¿Cómo vamos a mejorar el paro si los parados ponen como condición seguir cobrando el paro para cobrar en B en su nuevo trabajo?

Es por esto que dejo escritos  mis deseos para 2012, dirigidos especialmente a nuestro nuevo dirigente Rajoy, ya que por los últimos comentarios e intenciones publicadas en los medios, tenemos un grave riesgo de Rajoy acabe siendo “un rajao”. Creo que hace falta tomar muchas medidas, pero voy simplemente a enumerar algunas, a modo de ejemplo:

  • Educación y Sanidad: Lo importante no es que sea pública o privada. Lo importante es que funcione, que cubra a la totalidad de la población, con presupuesto coherente y con servicios de calidad, para cumplir unos determinados objetivos. La educación pública ha demostrado ineptitud, y la sanidad pública gran despilfarro. Mi propuesta es el Cheque Educación y el Cheque Sanidad, es decir, que todos los ciudadanos dispongan de un presupuesto unitario (no superior al actual) y que ellos decidan en qué centros o qué aseguradoras pueden ofrecerles mejores servicios, que con un amplio diferencial serán mejores a los desastrosos que tenemos ahora. Sólo hay que comparar cifras y servicios, cosa que parece que nadie quiere intentar en este país.
  • Contratación laboral: Lo importante en ello debe ser el cliente final. Si éste exige contratos parciales y horarios extraordinarios, debe haber solución, tanto para empresarios como para los trabajadores. El contrato único es la mejor opción, pero con la oportuna flexibilidad para que de una vez tengamos recursos jurídicos orientados al cliente y al buen servicio.
  • Con relación a despidos, y a subsidios: España debe cambiar su paradigma, basta de dar dinero para promover el inmovilismo. Para comer sí, pero no para inmovilizar a las personas y para potenciar la economía sumergida, ni para condicionar el “no” al trabajo. Es inaudito que el mercado laboral esté pagando menos que el paro en los mismos puestos. Hacen falta fórmulas del tipo fondo austríaco, o mejor… fondo brasileño de garantía salarial, es decir, dinero para la movilidad,  para el que rinde, para el que aporta producción y productividad. Basta de lo contrario, de proteger al inmóvil, porque cometemos el error del principio de Heisemberg: cambiamos el comportamiento y la forma de actuar de las personas, con lo que nos encontramos con lo contrario de lo que buscábamos. Los rumores e intenciones en los pocos días que lleva el PP en el gobierno parece que van orientados al despido de 33 días… en lugar de 45, que es exactamente más de lo mismo. Hace falta una revolución, lógicamente no apta para un “rajao”.
  • Horarios comerciales: El cliente siempre tiene razón. Basta de servicios orientados al empleado. Debemos aprender de una vez que si no nos orientamos al cliente seremos superados por cualquier otro país, cualquier otro lugar del planeta. Un turista que nos visita no va a aceptar que los horarios comerciales estén adaptados a la idiosincrasia del trabajador, y no a la necesidad de ese cliente. No volverán. Destacamos por horarios de cierre en los mediodías, domingos y festivos cerrados, noches comerciales inexistentes para el comercio turístico. Basta de proteger el negocio familiar, si éste no tiene capacidad para orientarse al cliente. Madrid ha dado un paso importante que el resto debería asumir. No es un ataque… es sólo una defensa de las amenazas que proceden del exterior. España es el país más turístico del mundo, y no debería dejar que serlo aunque ya le falta muy poco. Los problemas se generalizan en todos los sectores, pero en el caso de las farmacias la situación es inaudita. Basta ya de esa mafia-entramado para el mal servicio. No tienen stock, no tienen horarios decentes, no hay entrega a domicilio, ni siquiera te dan los tickets en muchas de ellas, hasta falta simpatía en los vendedores. Los precios entre unas y otras son disparatados. Es necesaria una liberalización para poder competir como el resto del mundo. Es suficiente escuchar las tertulias de los turistas cuando van en un tranvía, en el metro o el autobús, para darnos cuenta lo mal que lo hacemos.
  • Atención al cliente: España necesita incorporar el salario variable, esa cosa tan generalizada en el mundo entero y de la que Europa tiene que aprender ante su falso concepto de la socialdemocracia, en versión genuinamente antihumana. Hay que empezar a implicar al trabajador el los resultados del empresario, así como al empresario a repartir beneficios con el trabajador. Sólo así conseguiremos evitar ese distanciamiento, cada vez mayor, que tiende a convertir los trabajadores en funcionarios improductivos y alejados del buen servicio. España es una lacra en todo esto, claramente estamos entre los peores del mundo.
  • I+D: Sí, claro que sí, pero con exigencias y resultados, es decir, I+D privada y también de acompañamiento a la privada, esa que invierte dinero para ser rentabilizado… y no para pagar funcionarios y becarios sin objetivos.
  • Orientación a los sectores estratégicos: Me despido con ésta medida, que para mí es la madre de todas las medidas. España debe saber identificar los sectores en que puede competir en el mundo global, y apoyarlos hasta desarrollar su máxima competitividad. Basta de ayudas a los sectores moribundos, como el del automóvil, estandarte de lo que pronto dejará de existir. Tenemos sectores muy destacados, como el energético, el de renovables, de infraestructuras, la biotecnología, logística, sector agroalimentario, gastronómico… incluso algunos subsegmentos industriales, como el textil y el calzado. El turismo es fundamental… y lo estamos perdiendo. Nuestras infraestructuras turísticas y nuestro nivel de servicio deja tanto que desear que como no cambiemos pronto, los extranjeros abandonarán definitivamente nuestros destinos, para ir a lugares alternativos. Es necesario potenciar estos sectores y deberíamos invertir en su desarrollo desde el propio gobierno. Keynes sí, pero sólo para esto y durante una provisionalidad marcada por la transición al mundo global. Para lo demás es mejor la liberalización económica en su última expresión. Sólo así conseguiremos un país productivo, con posibilidades de futuro.

Sólo así… si Rajoy no se raja.

La burbuja inmobiliaria… y la de las patatas

Publicado noviembre 27, 2011 por alberto_mt
Categorías: Uncategorized

El Blog Salmón acaba de publicar un post denominado “Por qué la burbuja inmobiliaria está en el corazón de la crisis española” http://goo.gl/JWDDs, analizando una situación evidente de la importancia de la caída de precios inmobiliarios en esta crisis. Sin embargo y dadas las alertas generalizadas que se realizan en todo análisis inmobiliario, me he entretenido comparando los precios inmobiliarios de la burbuja, con otros de algún producto alimentario de origen, como el de las patatas.

El gráfico de la burbuja inmobiliaria que se presenta es el propio que publica el Blog Salmón, del Instituto Mckinsey:

Evolución de los precios inmobiliarios

Desde 1970 hasta 2008

Y para el estudio de evolución del precio de la patata, a partir de un informe del Tribunal gallego de defensa de la competencia http://goo.gl/AHWNB

Evolución de precios de la patata

Resultado…

Precios                           Periodo                   Incremento medio anual
Inmobilarios              1970 – 2008                                         3,4 %
De la patata                 1980 – 2006                                          7,4 %

La fórmula aplicada para el cálculo es muy sencilla:

Subida media = [(Precio final)/(Precio inicial)]^(1/Nºaños)

 El símbolo ^ significa que está elevado a ese cociente, que equivale a una raiz de grado Nºaños
 

Conclusión:
Los precios inmobiliarios no han subido más que otros productos básicos, sino incluso menos de la mitad si comparamos  con la patata… y en el ejemplo escogido tiene más importancia la componente de distribución que la de producción, con lo que la aportación de la manufactura es mucho menor que  en lo inmobiliario, es decir,  que se debería justificar menos ese incremento. Si nos fijamos en la evolución de los precios inmobiliarios podemos comprobar que desde 1995 la tendencia se intensifica… pero en ningún caso alcanza ni se aproxima a la subida de la patata.

El crédito se apoya en el aval inmobiliario y es por ello que una incertidumbre sobre su valor puede paralizar cualquier economía. Con la bajada de precio el riesgo aumenta… y al final el crédito acaba desapareciendo, con lo que la contracción se extrema en esa espiral entre actividad y consumo. Pero atención, que estamos viviendo otros procesos en simultáneo, como el de globalización económica, que podría pesar más en el mundo desarrollado de lo que se está comentando y repercutiendo.

Y por último, para disfrutar bien de esta humilde pero preciadísima patata… una recomendación sobre la mejor tortilla española, la de Betanzos, que ahora parece que también la cocinan los guiris que vienen a estudiar en escuelas de español en España.

La privatización de Loterías

Publicado octubre 25, 2011 por alberto_mt
Categorías: Uncategorized

Selae ya es sociedad anónima, por lo que tendrá que abonar su correspondiente impuesto de sociedades (cuidado con la extrapolación de cifras para la salida a bolsa). Incluso impuesto de rentas de capital, por el tipo de sociedad y manejo de líquidos implícitos. Pero el mayor problema es que sus ingresos van a estar condicionados por la regulación vigente y futura… ¿Y si se les ocurre crear nuevos juegos? ¿Y si quisieran cambiar porcentajes destinados a premios? ¿Y si alguna empresa del juego quisiera lanzar algún producto similar? Lógicamente no pueden… el 55 % de reparto en premios es demasiado poco para competir en el sector del juego si se liberalizase de verdad, esa cifra no vale para competir en libre escenario… Es un porcentaje de recaudación, por eso no se entiende la privatización ¿Y si las comunidades autónomas quisieran ampliar sus competencias del juego con actividades próximas a las que ya disponen u otras paralelas?… Demasiadas ambigüedades.

De todas formas… si se privatiza el 30 % es claro que la sociedad sigue siendo del Estado, el que manejará la legislación,  los ingresos y sus juegos… y repartirá beneficios según una pamplina de cuenta de resultados . Las compañías del juego están que trinan, y con razón… ¿Cómo pueden ellos competir con una empresa que maneja las licencias, el fisco, el sector y su regulación? Parece que esto es un trámite sintético para crear liquidez sin sentido ni cordura.

¿No hubiera sido mejor que hubieran lanzado una emisión de obligaciones con las condiciones que les hubiera dado la gana? Pues la rentabilidad futura de esos papelitos, que saldrán dentro de un mes, sólo dependerá de su regulación, que a partir de ahora ya no podrá liberarse de forma correcta para no perjudicar las condiciones con las que los accionistas accedieron a la colocación.

Con esta salida a bolsa parece que el gobierno lanza una partida de dados con inversores… el problema es que los dados están trucados, y si alguien quiere jugar a los dados sólo podrá hacerlo con los de Selae, compañía supuestamente “privatizada”. Quizá deberían haber desarrollado previamente algún tipo de liberalización del sector, para luego iniciar su privatización.

El impuesto del patrimonio, ó cómo sucumbir en este caos de crisis y globalización.

Publicado septiembre 17, 2011 por alberto_mt
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Vivimos un escenario de integración económica en el que intercambiamos productos y servicios con gran facilidad. Las tecnologías y los modernos procedimientos logísticos han conseguido integrar el mundo económico en un periodo de tiempo muy breve, quizá demasiado para reaccionar adecuadamente en otros aspectos importantes. Los movimientos de capital son, en paralelo con este proceso, mucho más sencillos y eficientes. No hay rico hoy en día que no disponga de un correcto asesoramiento para dar la mejor solución fiscal y de rentabilidad a su dinero, bien sea a través de productos indirectos, del tipo sicav, nacionales o internacionales, o a través de paraísos fiscales.

Los países que acceden al mercado global, que son todos, siguen gobernados de forma independiente, sin instituciones internacionales que organicen de forma eficiente este complejo y sufrido proceso integrador. Ni siquiera en Europa existe una convergencia para ello. La extrema incompetencia de los organismos internacionales podrá ser recordada en el futuro como aquel gran error del siglo XXI en la historia de la humanidad, al no haber sido capaz de acompañar la integración económica con una integración jurídica y política a nivel mundial.

Cada país dispone de un diferente perfil de cultura empresarial, especialización sectorial, competitividad y modelos diferenciados de producción y productividad. En lo referido a competitividad, muchos de ellos acceden a ella a través de salarios bajos y regulaciones impropias, con base a principios poco éticos en donde los derechos humanos brillan por su ausencia. Pero es lo que hay… una jungla beligerante donde sólo sobrevivirán los competitivos. Bueno, inicialmente los competitivos, pero con el tiempo serán sólo los productivos.

El capital seguirá siendo necesario para producir y para competir, y mucho más en aquellos países con bajos niveles de empleo, pues tanto el capital como la iniciativa empresarial son la mejor fórmula para luchar contra el desempleo y para preparar un país sobre este salvaje escenario.

El impuesto del patrimonio es un concepto retrógrado que pretende castigar en efecto geométrico la actividad económica, esa que genera buenos beneficios pero a base de sacrificio y también riesgo económico del inversor o empresario, pero que es la mejor arma para luchar contra el desempleo. El castigo puede significar un cambio de comportamiento en aquellos que, a pesar de la crisis, todavía siguen arriesgando su patrimonio para mantener la poca actividad económica que nos queda… y que por deficiente que ésta sea, siempre será mejor que una estructura sovietizada improductiva mantenida por una presión fiscal cada vez más obtusa y asfixiante.

En todo caso, el problema se agrava por el entorno global en que vivimos. El dinero se irá a paraísos fiscales, a países en donde no se castigue tanto la actividad económica, es decir, a países donde la recaudación fiscal no sea tan agobiante y por tanto sea más difícil encontrar una sociedad tan marcada por organizaciones inoperantes, como las que se dan en nuestro país en educación, sanidad, esas empresas irrelevantes y servicios públicos de las comunidades autónomas y sus nefastos resultados:  todo ese aparato despilfarrador que ya ha demostrado incapacidad para ofrecer correctos servicios a los ciudadanos y preparar el país para el especial momento en que nos encontramos. Y ahora, que ya sabemos que hemos sido desplazados para competir en este mundo global, todavía hemos de sufrir los horrores de un gobierno que cada vez vive más lejos de la realidad internacional. Es una humilde opinión de alguien que no tiene que pagar impuesto de patrimonio.